CELEP

Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Preescolar

Aspectos generales del análisis fónico

Fragmentos del Módulo “Lectoescritura”, elaborado por especialistas del CELEP para la Maestría en Educación Preescolar que desarrolla la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI).

El análisis fónico constituye uno de los aspectos fundamentales en el sexto año de vida, por ser la lectura una de las tareas principales en el 1er. grado; ello hace que nos planteemos la necesidad de determinar el contenido y método para la preparación que los niños deben recibir en el grado preescolar.

Comprende tres momentos fundamentales que son:

1- Orientación del niño hacia los sonidos del idioma.

2- Determinación de los sonidos consecutivos que forman una palabra.

3- Establecimiento de la función diferenciadora de los fonemas.

El trabajo cabal de estos nos lleva a cumplimentar uno de los objetivos del 6º año de vida: darle al niño la preparación previa que facilite el proceso de enseñanza de la lectura en el 1º grado.

Es necesario que se parta siempre de la palabra como unidad de comunicación del lenguaje, tanto en la orientación hacia los sonidos del idioma como en la organización consecutiva de ellos, en la determinación de su extensión, y de los sonidos que la componen, en su pronunciación y la identificación del lugar que ocupan los sonidos en ella.

Con relación a la orientación del niño hacia los sonidos del idioma la habilidad inicial a desarrollar está encaminada a lograr que este se oriente hacia la palabra como organización consecutiva de los sonidos. Esto quiere decir que para llegar al sonido se parte de las palabras. Es necesario dar al niño la noción de que para hablar de las personas o cosas que nos rodean además de cómo son y que acciones se pueden realizar con ellas se utilizan palabras.

Una forma de reafirmar palabras es destacando que estas pueden pronunciarse de distintas formas: alto, bajo, rápido, despacio, pero conservándolas siempre como un todo.

Ejemplo: vamos a jugar con las palabras. Y los niños pronunciarán palabras alto, bajo etc. de nombres de animales, de objetos, de personas.

La determinación de la extensión de las palabras por la cantidad de sonidos que la forman es un contenido a trabajar, pues con el se puede reafirmar que las palabras están formadas por sonidos. Se introduce la acción de medir las palabras para enfatizar su duración en el tiempo en dependencia de los sonidos que las constituyen. Las formas de medir pueden variar, la maestra puede escoger la más adecuada, o la que es de más fácil comprensión para los niños. Por ejemplo, resultaría fácil que los niños iniciaran la pronunciación de las palabras con las manos unidas y las fueran separando a medida que las pronuncien.

Utilizando este procedimiento la maestra les puede hacer notar que cuando se separan poco las manos (pues terminan de pronunciar la palabra) esta palabra es corta porque tiene pocos sonidos y así procederán con las palabras largas.

Determinación de los sonidos consecutivos que forman una palabra.

Constituye un momento esencial en la preparación del niño para la lectura, ya que una palabra no es más que la consecutividad de varios sonidos que se pronuncian en un orden determinado. Para el logro de esta habilidad se tendrán en cuenta lo siguiente:

1- La pronunciación enfatizada de cada uno de los sonidos.

2- La utilización de esquemas de la palabra.

3- La materialización de sonidos con fichas.

Por el procedimiento de pronunciación enfatizada se logra que consecutivamente se destaque cada sonido de la palabra, aunque nunca de forma aislada sino conservando siempre la palabra como un todo.

Para este análisis se irá enfatizando

El esquema de la palabra: es un medio material que ayuda al niño a determinar la cantidad de sonidos que forman la palabra y sirve además de apoyo fundamental para realizar el análisis consecutivo de los sonidos.

Materialización de los sonidos en fichas: Se trabaja primero con fichas neutras para representar cada uno de los sonidos que componen la palabra, y después con fichas azules y rojas que diferenciarán los sonidos en consonantes y vocales respectivamente.

Establecimiento de la función diferenciadora de los fonemas.

El análisis fónico de las palabras tiene entre sus logros que los niños realicen la diferenciación fónica que presupone la separación de la parte sonora de la palabra de su significado, hacer abstracción del contenido y actuar con su aspecto formal, con su forma sonora y con los sonidos que la componen.

Para lograr esta acción, enseñamos la posible transformación de una palabra en otra y la relación que existe entre cualquier cambio de la forma sonora de las palabras y su significado.

Primero deben producirse cambios en sonidos vocálicos en una palabra de pocos sonidos (en forma de juego). Los niños deben determinar la nueva palabra formada y el cambio que se produce en su significado.

Ejemplo, en la palabra ajo se cambia la vocal a por la o, y se forma la palabra ojo

Se realizarán ejercicios y juegos en un nivel puramente verbal. Ya el niño está en condiciones para analizar semejanzas y diferencias entre modelos de palabras.

El Establecimiento de la correspondencia entre (sonido - grafía), vocales y consonantes m, l, s; se hará sobre la base del análisis consecutivo de los sonidos que forman las palabras.

Para la formación y reconocimiento de las combinaciones correspondientes (uso del combinador y el componedor), así como para la lectura de palabras simples se pondrán en práctica juegos variados además del combinador y el componedor.

El análisis fónico se concibe dentro del programa de la Lengua materna con una frecuencia semanal en todo el curso.

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