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Organización de Estados Iberoamericanos Para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
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En México las autoridades educativas y laborales, conjuntamente con los sectores productivos, han convenido en adoptar un solo conjunto de normas de competencia para todo el país: el Sistema Normalizado de Competencia Laboral (SNCL).
Para garantizar la pertinencia de las Normas de Competencia Laboral, éstas serán definidas por los sectores productivos para cada una de las distintas actividades económicas. Las normas así establecidas habrán de constituir un lenguaje común para la vinculación entre quienes forman recursos humanos y las empresas. Con estas normas, el mercado laboral contará con un instrumento de información que permitirá mayor claridad en la toma de decisiones y reducirá los costos de transacción actuales, relacionados con decisiones de contratación, promoción, capacitación y orientación vocacional.
De esta forma, los sectores productivos se verán estrechamente relacionados con la definición de los objetivos de la capacitación en el marco de una participación más ordenada, y el sector educativo se podrá dedicar, con mayor eficacia, a diseñar los medios que propicien el aprendizaje para alcanzar los objetivos de calidad y pertinencia.
La flexibilidad del sistema de educación técnica se logra mediante la estructuración de los programas de Educación Basada en Normas de Competencia (EBNC) en módulos de aprendizaje, cada uno de los cuales corresponde a una unidad de competencia definida en el SNCL. De esta manera, los estudiantes y los trabajadores pueden progresar gradualmente a partir de módulos de formación básica hasta llegar a dominar grados avanzados de competencia. Así se romperá con la concepción según la cual la educación es un proceso que ocurre solamente durante un período en la vida de las personas.
El Sistema de Certificación de Competencia Laboral (SCCL) de adhesión voluntaria permitirá dar un reconocimiento social, equivalente al académico, a los conocimientos y habilidades adquiridos empíricamente en el ejercicio de una ocupación. La certificación de la competencia laboral será independiente de la certificación de grados o niveles escolares, que es atribución exclusiva de las autoridades educativas.
Dado que las normas de competencia laboral hacen explícito lo que se espera obtener de la capacitación, los individuos adquieren un mayor control y responsabilidad sobre su propio aprendizaje. Esto contrasta con el modelo tradicional, donde las personas son sumamente dependientes de los prestadores de servicios de formación.
Por otro lado, el modelo que inspira la oferta actual de conocimientos incurre en altos costos y necesita cambiar programas enteros cada vez que es necesario incorporar nuevos conocimientos al sistema. En contraste, una vez que la oferta se haya estructurado en forma modular, los costos en los que incurrirá cada vez que sea necesario hacer un cambio serán mínimos. Adicionalmente, la competencia en el mercado asegura que todos los integrantes de la oferta de capacitación se ajusten a las modificaciones. La flexibilidad de la EBNC le permite convivir con aquellas estructuras del modelo tradicional que aún responden adecuadamente a las necesidades del sector productivo. Finalmente, la EBNC permite mantener un control en la calidad y la pertinencia de la oferta de conocimientos, ya que genera la información necesaria para evaluar los resultados del sistema bajo un costo.
En materia de experiencia práctica en la implementación de EBNC, destaca el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP) 44, quien realizó el Método para la elaboración de cursos de Capacitación Basados en Normas de Competencias (CBNC) como respuesta a la necesidad de ofertar capacitación bajo la modalidad de competencias.
Uno de los supuestos clave que contribuyen al logro de una capacitación de calidad es la preparación de un plan de acción que detalle los pasos a seguir, es decir, un método. Método es la organización racional y bien calculada de los recursos disponibles y de los procedimientos más adecuados para alcanzar determinado objetivo de la manera más segura y eficiente. El método propuesto surge de tres fuentes principales.
De la revisión de modelos extranjeros que han sido útiles al Colegio, tanto para recibir asistencia técnica, materiales curriculares, metodologías para la definición de competencias, etcétera, como, en nuestro caso, para analizar la pertinencia de aplicar algunos de sus postulados en nuestro método y la preparación de nuestro personal en materia de Competencias Laborales producto de la vinculación con diversos organismos públicos y privados.
En el primer caso, y tras el desarrollo de la prueba piloto, se reestructuró el modelo curricular del Colegio hacia un Nuevo Modelo Académico acorde con la metodología de EBNC. De las experiencias internacionales, hemos rescatado algunos elementos de los modelos de Sidney, Gran Bretaña, Oklahoma y Quebec, que especificaremos más adelante. Y por último, en cuanto a la vinculación del Colegio, se ha participado en diferentes trabajos y proyectos (pruebas piloto, mesas, grupo tarea, grupos transversales, etc.) que han aportado un sinnúmero de elementos en lo referente a la CBNC que se desarrolla en nuestro país.
El Método que nos ocupa se considera plataforma básica para diseñar de manera ordenada y jerarquizada la transmisión de conocimientos, habilidades y destrezas que devengan en una Competencia. La Competencia esperada es, paradójicamente, el origen de la necesidad de capacitación, es decir, la Norma Técnica de Competencia Laboral (NTCL) se convertirá en el estándar de ejecución para tareas específicas; el trabajador que no cumpla con los criterios por ella establecidos no se considerará calificado, y todos los que todavía no sean competentes podrán adquirir los conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y aptitudes faltantes con auxilio de la capacitación.
Sabemos que, tradicionalmente, la capacitación se ha ocupado de la transmisión de los elementos teóricos necesarios para la realización de un trabajo, pero este concepto limita en mucho los alcances de esta práctica en la educación.
La Capacitación Basada en Normas de Competencia Laboral es un modelo de capacitación que tiene como propósito central formar individuos con conocimientos, habilidades y destrezas relevantes y pertinentes al desempeño laboral. Se sustenta en procedimientos de enseñanza y evaluación, orientados a la obtención de resultados observables del desempeño; su estructura curricular se construye a partir de la información y criterios establecidos en las Normas de Competencia Laboral. Una de las características esenciales de este modelo es que debe ser altamente flexible en métodos y tiempos de aprendizaje, y ajustarse a las necesidades del individuo.
El Método para el diseño de cursos de Capacitación Basados en Normas de Competencia Laboral es más amplio, incluye las necesidades particulares de la empresa o sector del que surgió la NTCL, el contexto en que se inscriben, la interacción entre el aspirante, el instructor, las instalaciones y recursos de la unidad capacitadora, los procesos de evaluación, elaboración de materiales didácticos, detección de necesidades de capacitación, etc. Consta de cuatro etapas claramente identificadas:
Etapa diagnóstica. Donde se detectan las necesidades de capacitación del sector o empresa y se interrelacionan con la NTCL. Consideramos aquí la posibilidad de que la Norma no exista, y por ser ésta la condición sine qua non para el Método, proponemos vías alternas para su obtención. La NTCL, materia prima del Método, no sólo deberá ajustarse a las necesidades específicas de la empresa o sector, sino que requiere ser lo suficientemente clara como para permitir su aplicación dentro de las nueve áreas ocupacionales de la oferta del Colegio.
Etapa de diseño y elaboración del curso. Una vez ajustada la Norma a las necesidades de capacitación y a la oferta CONALEP, se podrán integrar elementos curriculares, ordenados de manera lógica y flexible para contemplar al grupo, a la didáctica, pedagogía, a quien todavía no es competente sino aspirante, al instructor, a los materiales, equipamiento, evaluación, etc.
Etapa de operación. Que vincula objetivos, técnicas, instructores, aspirantes, materiales, equipo y todo cuanto confluye en la praxis de la capacitación.
Etapa de evaluación. Donde no sólo nos abocamos a las personas, sino al proceso todo, como resulta obvio; la CBNC supone un énfasis particular en la evaluación, pues es este proceso, también de modo paradójico, el que inicia y termina el proceso que describimos. Se evalúa el desempeño de los trabajadores, entre otras cosas para detectar necesidades de capacitación; se aplica para la capacitación misma, como proceso y como técnicas. Relacionar tantos elementos nos obliga a un abordaje tal que descomponga el todo en sus partes, las analice, forme un modelo explicativo y luego reconstruya una nueva estructura a partir del trabajo hecho.
La selección de un paso en el diagrama del método está «restringida» por muchos factores (los elementos de la norma que se retoman, la pedagogía, la didáctica, la congruencia con los otros pasos, etc.). Sus límites tienen que adecuarse a los de los pasos que le anteceden o preceden y también a los límites del método total que obliga al diseño de un curso basado en una Norma de Competencia. Los contenidos de cada paso deben adecuarse al «patrón ecléctico» que guía los contenidos generales del método en su totalidad.
Para quien siga el método, todas las características mencionadas se convertirán en fuentes de información que lo guiarán para alcanzar el objetivo de diseñar un curso de Capacitación Basado en Normas de Competencia; para CONALEP, siguiendo la epistemología cibernética, dichas características son restricciones que, más que indicar con precisión qué hacer, nos llevaron a comprender, desde el no poder, las posibilidades que sí podíamos desarrollar para dar coherencia a un método inundado por el eclecticismo.
El eclecticismo es una doctrina filosófica que consiste en buscar lo mejor de cada teoría (sistema) para generar una solución intermedia (fuera de reduccionismos fanáticos) al mapa conceptual del método que aborda. De esta manera no es el camino más fácil para elaborar un cuerpo teórico consistente, sino, correctamente dicho, es el único viable para ser congruentes con el contexto (marcos referenciales) desde el que elaboramos el método propuesto. El marco conceptual se apoya en la pedagogía y psicología como principales soportes teóricos:
Con este panorama, dos fueron las teorías de la psicología educativa que mejor se «trasladaron» a nuestra propuesta: El Constructivismo y el Cognoscitivismo:
Entendemos el Constructivismo como el conjunto de procesos cognoscitivos con carácter activo que, por ser elaborados (construidos) y no sólo recibidos por la persona, hacen que el proceso de enseñanza-aprendizaje se considere como el resultado de la interacción de las capacidades innatas, el momento vital y la exploración que se realiza al tratar la información que se recibe del entorno.
Construir el conocimiento nos aleja de la posición pasiva que enmarcó al aprendizaje hace tiempo y nos acerca a la definición de los modelos a través de los cuales aprendemos.
El Cognoscitivismo, por su parte, analiza los procesos cognitivos en una secuencia de etapas ordenadas, cada una de las cuales refleja un importante escalón en el proceso de enseñanza-aprendizaje, enfatizando el hecho de que los procesos y los mecanismos que componen el sistema actúan sobre los registros de información previamente adquiridos.
Como se mencionó, los conocimientos previos condicionan en parte el camino que seguirán las nuevas experiencias educativas; éstos forman una plataforma conceptual sobre la cual se asimilará o acomodará la información reciente que provine del entorno; desde aquí entendemos que la enseñanza eficaz es aquella que parte desde el nivel de desarrollo real del alumno para llevarlo a progresar a un nivel superior. Así, la cuestión clave de la educación radica en asegurar que el aprendizaje sea significativo.
Para que un aprendizaje sea significativo se requiere que la información «nueva» se relacione de modo sustancial y no arbitrario con lo que el alumno sabe, dependiendo de la motivación y actitud (disposición) del aprendiz por aprender, así como de la naturaleza de los materiales o contenidos del aprendizaje, haciendo del currículo el lugar donde se conjugarán todos estos elementos bajo una única guía que los organice. En nuestro caso, esta guía se forma por los tres principios rectores que «(...) son fundamentos de la Educación Profesional Técnica que se derivan de la concepción holística de la educación y orientan la construcción del currículo de CBNC: (...) Saber, saber hacer y saber ser».
«La síntesis de estos principios consiste en el saber estar, que es la capacidad de adaptación de la persona a los diferentes contextos donde se desenvuelve, ya que pondrá en juego tanto el saber, como el saber hacer y el saber ser» 45.
Entendemos por holismo a la escuela de pensamiento filosófico-epistemológico donde todos los aspectos de la realidad incluida la materia inanimada, lo animado físico y psíquico forman una unidad y un todo. Por lo anterior, en nuestro modelo de EBNC, y en particular para nuestro método para el diseño de cursos de CBNC, la concepción holística es una pieza más dentro del marco de nuestra epistemología.
Si consideramos al método como una actividad intencional que guiará el diseño de los cursos, la pedagogía es quién va a regularlo, dirigirlo o conducirlo. La pedagogía, en el método, hace referencia a las cuestiones y elementos de interés técnico-docente, es decir: carga horaria, instalaciones donde se impartirán los cursos, contenidos, material didáctico, equipamiento, etc.
El método propuesto pretende proporcionar al proceso de enseñanza-aprendizaje la clarificación de elementos o agentes que intervienen en la capacitación, vinculándolos con los elementos propios de la Norma de Competencia y las necesidades particulares de capacitación de las empresas o sectores atendidos por el Colegio; proporcionará orden, al dar un grado de determinación a la práctica del instructor, al marcarle la dirección a seguir y, además, por considerar con antelación las circunstancias reales sobre las que se actuará en la impartición de los cursos de Capacitación Basados en Normas de Competencia. El método para el diseño de cursos de Capacitación Basados en Normas de Competencia está influido por diversas concepciones de la pedagogía, tales como:
a) La didáctica: Es una disciplina de la pedagogía que influye en el método instruccional elegido, por tanto, se concibe como el arte de la enseñanza de los métodos de instrucción.
De la didáctica retomamos el concepto de currículo, entendiendo por éste el plan que norma y conduce, explícitamente, un proceso concreto y determinado de enseñanza-aprendizaje. Un currículo determinado es un instrumento elaborado para utilizarse, junto con otros, como un insumo operador en el sistema concreto de la Capacitación Basada en Competencias.
El método se apoya en una didáctica general como proceso, ya que una vez que se cumpla con sus tres momentos, a saber: la planeación, la ejecución y la evaluación, el participante podrá solicitar su certificación para adquirir una competencia.
b) Tecnología educativa: Es un cuerpo coherente de técnicas basadas en investigaciones científicas aplicadas a los problemas prácticos de la educación; al mismo tiempo, es un conjunto de técnicas que nos permite organizar lógicamente actividades o funciones de la capacitación de manera que puedan ser sistemáticamente observadas, comprendidas y transmitidas.
La tecnología educativa se nutre de tres campos científicos que le aportan ideas y métodos: la psicología del aprendizaje, el enfoque cibernético (sistémico) y la comunicación. Tiene la capacidad efectiva de modificarsustancialmente el perfil de la relación educativa atendiendo a tres áreas principales de interés:
El método toma en su conformación a la tecnología educativa, porque con la Capacitación Basada en Normas de Competencia se pretende que el país cuente con los recursos humanos calificados que demanda la transformación, la innovación tecnológica y la competencia en los mercados globales. Una fuerza de trabajo mejor calificada incrementa la calidad y productividad, es más competitiva, los trabajadores mejoran sus posibilidades de incorporación y movilidad en el mercado laboral.
c) Aprendizaje significativo: Diversos autores han postulado que es mediante la realización de aprendizajes significativos como el alumno conforma significados que enriquecen su conocimiento del mundo físico y social, potenciando así su crecimiento personal. Los tres aspectos claves que, según los teóricos, favorecen el proceso instruccional serán: aprendizajes significativos, memorización comprensiva de los contenidos y la funcionalidad de lo aprendido.
El método se basa en un aprendizaje significativo porque se propone resolver en parte el problema de la desvinculación entre el sistema de formación-capacitación y el aparato productivo. Lo anterior se logra mediante la identificación y establecimiento de Normas de Competencia que se ajusten a las necesidades de capacitación para definir los contenidos de la formación. Esta transformación implica la adopción de una nueva concepción de la forma en que se ofrece la capacitación, desde contenidos, métodos, evaluación y materiales didácticos.
d) Concepción constructivista del aprendizaje. Esta concepción del aprendizaje escolar y su intervención educativa apoya el método, mediante su intervención a problemas como:
De esta concepción, el método retoma el promover la capacitación no como una actividad de corta duración, sino como un proceso de largo plazo que pueda abarcar toda la vida productiva del individuo, facilitando la integración y acumulación de los conocimientos, así como el desarrollo de las competencias que amplíen las oportunidades de superación y progreso personal y profesional de los trabajadores
e) La calidad total: Es para la capacitación, entre otros, el resultado de promover gente capaz y participativa mediante un proceso de desarrollo continuo que fomente el verdadero control tanto del proceso como personal. Se busca, también, la mejora continua de un producto o servicio, para satisfacer las necesidades de quien lo consume y utiliza. El enfoque se desarrolló hacia una perspectiva más humana, donde se involucra y compromete al individuo como ser humano; supone un cambio de mentalidad y cultura, que apunta hacia un principio fundamental: la libertad responsable del hombre.
Los teóricos de la calidad dan al proceso de capacitación gran importancia, ya que la calidad emplea y termina con la formación. «El hombre es un ser perfectible», por lo que es sujeto de una educación continua y significativa. La capacitación supone para la calidad total el respeto a la persona humana, a sus necesidades, su potencial. Cuando se trabaja en equipo es esencial el diálogo, respeto, búsqueda de la calidad, saber técnico, pero sin descuidar la satisfacción personal, que tiene que ver con la afectividad.
El método para el diseño de cursos CBNC plantea un giro hacia esquemas que se centran en el desempeño de calidad, donde los propósitos de formación en el aprendizaje integran conceptos, procedimientos, actitudes y destrezas, tanto como nuevas posibilidades didácticas.
Además del aspecto integrador, la calidad total propicia la creatividad de las personas encargadas de la instrucción, al unir teoría y práctica, y crear un ambiente positivo y de servicio.
Las concepciones anteriores encuentran eco en modelos que han mostrado su eficacia en otros países; como ya se mencionó, realizamos un análisis de éstos para retomar de ellos los puntos más compatibles en la aplicación de nuestro método; tenemos así:
Convergencias con el modelo australiano
Al igual que el australiano, está sustentado, entre otras, por una visión holística que concibe la realidad como un todo unitario y dinámico y no como consecuencia de la suma de las diferentes partes que lo componen, permitiendo la integración del hacer, del saber hacer y del saber aprender con su síntesis en el saber estar.
En el diseño del currículo para cursos CBNC privilegiamos, también, el aprender a aprender manejando tres tipos de evaluación. Evaluación formativa: se lleva a cabo durante la capacitación y al final de ésta. Evaluación sumativa: se realiza especialmente cuando la capacitación ha llegado a su término y se ha completado el desarrollo del curso. La evaluación formativa y diagnóstica de los capacitandos y del instructor, así como la evaluación sumativa del proceso de capacitación
Para el método de diseño de cursos de CBNC, el análisis funcional es un método de origen británico que lleva a determinar la norma que posteriormente se ajustará a las necesidades de capacitación del sector, a través de la aplicación del banco de reactivos.
Para la estructura matricial de Normas de Competencia Laboral se ha considerado también distinguir, como en Inglaterra, cinco niveles de competencia.
La oferta de capacitación del Colegio consideró que sus programas sean aplicados a egresados de secundaria (capacitación para el trabajo), a trabajadores de empresas (capacitación en el trabajo), o a los atendidos por los programas de la STyPS (CIMO); buscan integrarse con los mismos contenidos y, por tanto, deberán ser accesibles a toda la población como en Gran Bretaña.
Convergencias con el modelo de Quebec
Para el Colegio, la competencia es definida de modo similar al del canadiense: comprende el conjunto de comportamientos socioafectivos, habilidades cognoscitivas y psicológicas, sensoriales y motoras que permiten ejercer una función o tarea al nivel de competencia correspondiente a las exigencias del mercado de trabajo.
Sus ejes de desarrollo son dos: competencias particulares (cuyo objetivo es el dominio del oficio) y las competencias generales (cuyo objetivo es la formación fundamental). Para CONALEP, la oferta educativa se encarga de cubrir las competencias generales, y la oferta de capacitación, las competencias particulares.
Se tomaron formatos del Análisis de la Situación del Trabajo, propios de su modelo, para la recolección de información, o bien como guías para el diseño de reactivos libres y aun para el Análisis Funcional. Tal información quedará vertida en la carta descriptiva, donde se resaltan los principales componentes del curso.
Los currículos, tanto de Quebec como los del Colegio, se estructuran por módulos. Cada uno corresponde a la adquisición de una competencia única, lo cual facilita el regreso a los estudios (formación continua) de quienes ya se han integrado en el mercado de trabajo, ya sea para conseguir una certificación o para desarrollar nuevas competencias que son necesarias en el marco de la evolución de la empresa para la que trabajan. La estructura modular considerada permite que el trabajador pueda adquirir, de acuerdo con sus tiempos y ritmos de aprovechamiento, las competencias que considere necesarias para su desarrollo personal, según las características de conocimiento y habilidades previamente adquiridas.
Convergencias con el modelo de Oklahoma
Nuestro método y su modelo rescatan elementos de la Norma que derivan en la definición de las habilidades básicas cognoscitivas, psicomotoras y afectivas que formarán las características del candidato que satisfagan estándares específicos.
En el Método, los objetivos específicos se constituyen desde los criterios de desempeño, las evidencias directas por desempeño y las evidencias de conocimiento; para ellos sucede algo similar, también en estrecha relación con el sector productivo, pero en los objetivos terminales.
El material didáctico es parte fundamental de los cursos CBNC; el Colegio ha reproducido parte del material de apoyo y formatos de este modelo, que se podrían utilizar para los cursos. El material didáctico incluye la utilización de material audiovisual, material escrito de apoyo al proceso, enseñanza-aprendizaje (suplemento del estudiante, suplemento del maestro, hoja de objetivos, actividades sugeridas), así como también diferentes formatos para calificar el desarrollo y resultado de las pruebas escritas y las pruebas prácticas que se apliquen al alumno (hoja de respuestas).
Andrew Gonczi, en su artículo Perspectivas internacionales sobre la Educación Basada en Competencias (1994), plantea que: «La forma de EBC que es implantada en un país, estado o institución depende de la manera en la que es conceptualizada la competencia» (pág. 7), y desde ahí propone tres conceptualizaciones: la conductista, basada en la tarea, y correspondiente al modelo inglés, canadiense y estadounidense; el segundo enfoque, que se centra en los atributos generales del profesional; y una tercera concepción que vincula el enfoque de los atributos generales con el contexto en que éstos son empleados, llamado «holista» o integrado.
Nuestra particular concepción de la capacitación CBNC permite ampliar las posibilidades de integración para conceptuar la competencia de un modo similar al canadiense, sin tener que ajustarnos al enfoque conductista del método DACUM, con su desconexión entre las tareas y la relación entre éstas con los atributos que las sustentan, y de la conjunción de éstos en el trabajo grupal en el aula.
Reconocer las implicaciones de tantos factores en la adquisición de competencias nos obliga a reconocer la importancia del marco conceptual que nos permitió incluir y dimensionar todos los aportes que tienen cabida en la construcción del método para el diseño de cursos CBNC.
Como resulta evidente, una aproximación cibernética supone el entendimiento de que el todo es más que la suma de sus partes, y esta visión se refleja desde nuestra elección del modelo australiano como eje conceptual para el abordaje de la CBNC, los modelos inglés y canadiense como aportes instrumentales, así como la pedagogía, la tecnología educativa, el aprendizaje significativo, la calidad total, la didáctica general, las teorías Constructivista y Cognoscitivista, la Norma de Competencia y el Currículo, la Capacitación y la Evaluación, que juntos pueden coexistir en un «todo» armónico que conlleva un ordenamiento lógico, que surge un poco del azar, otro poco del ensayo-error, y, sobre todo, de las teorías, del contexto empresarial, educativo, económico, del CONALEP y sus experiencias que se integran en el método, creando un todo armónico y coherente que, paso a paso, auxilia al capacitador en el diseño de cursos CBNC.
Para el diseño de dichos cursos se siguen los siguientes pasos:
PASO 1. Determinación de necesidades de capacitación del sector productivo y de servicios
La detección de necesidades de capacitación es el primer paso para instrumentar cualquier acción de capacitación y, por tanto, del método propuesto. Si se realiza una investigación para determinar los requerimientos actuales de la empresa o sector, las decisiones que de aquí se desprendan reflejarán la realidad que deberá ser cubierta por la capacitación. La investigación ha de considerar el contexto del que devienen las habilidades, destrezas y conocimientos que deberán desarrollarse al finalizar el curso, así como la factibilidad de éste.
Para el CONALEP, la detección de necesidades de capacitación tiene por objetivo verificar los requerimientos del mercado laboral, así como los módulos de especialidad marcados tanto en los sectores económicos, en las regiones del país en donde se concentra la infraestructura e inversiones de éstos, como de empresas con requerimientos de capacitación específicos.
En el primer nivel de análisis, el Colegio se remitirá a todas las fuentes de información que reflejen de manera fidedigna, a escala nacional, el comportamiento de la actividad productiva del giro de la empresa.
El segundo nivel está representado por la información de las regiones geográficas en las que se concentran la infraestructura, inversiones y tradiciones de cada sector productivo, obtenida mediante revistas, informes estatales y reportes sectoriales de cámaras y asociaciones empresariales.
En el tercer nivel se analiza la información proporcionada por los trabajadores, supervisores y directivos que permitan reflejar en forma organizada y sistemática las necesidades de capacitación, tanto como los requerimientos y calificaciones para desempeñar una función laboral. Dicha información es recopilada a través de instrumentos como cuestionarios, entrevistas y observaciones.
PASO 2. Verificación de necesidades del sector productivo y de servicios con la oferta y políticas de capacitación del CONALEP
Una vez recibida la solicitud, el Colegio definirá si la petición puede ser atendida dentro de la oferta y políticas de capacitación. Si la solicitud es viable, se continuará con la ubicación de la Norma Técnica de Competencia Laboral (NTCL) correspondiente en los catálogos del Consejo.
La NTCL está contenida en un formato predeterminado cuya información se utilizará para diseñar y elaborar el curso en cuestión, previa revisión de su pertinencia.
En caso de que la solicitud de capacitación no exista dentro de la oferta del Colegio, se realizará un análisis para valorar la viabilidad de elaborar un programa de capacitación adecuado. Considerando, en primera instancia, que la capacitación brindada por el CONALEP será preferentemente aquella relacionada con las 29 carreras que constituyen su oferta a partir de septiembre de 1997.
PASO 3. Identificación y revisión de la norma técnica de competencia laboral
Una norma nos describe lo que el trabajador es capaz de hacer; manifiesta el cómo y el qué se espera del desempeño de su actividad; define dentro de qué parámetros y dónde ejecuta sus tareas, y, por último, hace referencia a las situaciones, resultados y/o productos requeridos para demostrar un desempeño eficiente en las circunstancias y ámbitos que lo determine.
Si la solicitud es viable, se continuará con la identificación de la NTCL correspondiente en los catálogos del CONOCER.
En caso de que no exista, y para facilitar el proceso, el Colegio se dará a la tarea de elaborar una NTCL a partir de un análisis funcional, el cual se basa en un proceso que permite identificar el propósito principal y las actividades y funciones clave de una rama de actividad o empresa, hasta llegar a especificar las contribuciones individuales que se expresarán finalmente en términos de competencia laboral.
A esta Norma de carácter transitorio se la definirá como Norma de Competencia de Institución Educativa. Cabe señalar que las partes que conforman una NTCL (en este caso de institución educativa) sólo el elemento es derivable del análisis funcional. Por esta razón, se reconoce que éste es el antecedente para el desarrollo de la norma.
Si se determina que el análisis funcional es procedente, lo primero que debe hacerse es contactar al personal directivo de la empresa o representativo del sector, con el objeto de inducirlos a elaborar el mapa funcional, donde se indican el propósito principal (misión) de la empresa o del sector y las funciones clave, que permitirán llevar el mapa a distintos niveles de desagregación para posteriormente conformar las Unidades y Elementos de Competencia.
Como segunda fase es necesario entrevistar a la persona que es responsable de la función productiva, apoyándose de los instrumentos diseñados para este fin, así como de la observación de su desempeño.
Para el proceso de recolección de información en el primer acercamiento con los directivos de la empresa, se utiliza el formato «Recolección de información para la elaboración del mapa funcional de la empresa». La información que se obtendrá constituirá el mapa funcional.
Si la NTCL se identificó previamente, se procederá a revisar si ésta se apega a las necesidades particulares del sector productivo o de la empresa, y para confirmarlo tiene que cumplir con las especificaciones que sirven de patrón de referencia para el desempeño de una función productiva.
Primero se considera la amplitud o cobertura de la función laboral, es decir, toda función debe cubrir el conjunto de actividades que le son propias, asumiendo que, si se llevan a cabo, necesariamente se obtendrá un determinado resultado (unitario o múltiple) que es claro para el sector u organización, y que la función implica actividades de una misma naturaleza de trabajo.
Para disponer de criterios que permitan establecer un lenguaje común entre la NTCL y el aparato productivo, se deberán considerar los siguientes lineamientos: criterios de desempeño, campo de aplicación, evidencias de desempeño (directa y por producto) y las evidencias de conocimiento (de base y circunstancial). Puntos todos contemplados en el formato de la NTCL.
En el caso de que la NTCL sí corresponda para satisfacer las necesidades particulares del sector productivo o de la empresa, se continuará con la determinación del nombre del curso.
Si los criterios establecidos en la NTCL no cumplen las particularidades de quien solicite la capacitación, se procederá a diseñar un banco de reactivos, cuestionario que permitan complementar las características para el dominio de un desempeño determinado.
Por último, se debe señalar que cuando la NTCL no cubre las funciones específicas de la empresa, o cuando así se requiera, se podrá elaborar la Norma de Competencia Laboral de Empresa, la cual será desarrollada sólo por y para ella.
PASO 4. Determinación del nombre del curso
El título del curso debe describir el contenido global, dar una idea general de la temática que será tratada.
Puede tomarse de los títulos de las unidades o elementos de competencia, dependiendo del requerimiento específico de capacitación. En su redacción debe ser claro, preciso y no exceder de 10 palabras.
Ejemplo: «Soldadura industrial.»
PASO 5. Determinación de módulos y diseño del objetivo general
El planteamiento del objetivo general es un paso muy importante a realizar para el diseño de cualquier curso, y el presente caso no es la excepción, ya que a partir de este elemento se delimitan sus alcances. Su redacción debe elaborarse a un nivel de inclusividad mayor en relación a la totalidad de los contenidos y los procesos a desarrollar en el curso. Por lo anterior, su elaboración debe considerar tanto los aprendizajes que se pretenden obtener como los procesos por los que se lograrán, por ejemplo:
Objetivo General:
Aprendizaje que se pretende lograr. |
Aplicar diferentes procesos de soldadura en piezas metálicas de acuerdo con las especificaciones de diseño y siguiendo las normas de seguridad e higiene. |
Procesos por los que se logran. |
A través de la realización de diversas uniones y cortes. |
Para el planteamiento del Objetivo General, en principio se deberá definir si el curso se realizará a partir de la unidad de competencia o bien del elemento de competencia, de la calificación que se trate. Esta decisión se toma por la complejidad y amplitud del contenido a tratar.
La situación antes mencionada plantea la necesidad de considerar dos procesos para el diseño de cursos de capacitación basada en normas de competencia del CONALEP:
Proceso A: Si se trata del diseño del curso a partir de la unidad de competencia, y
Proceso B: Si se trata del diseño del curso a partir del elemento de competencia.
En principio se presenta el desarrollo del curso a partir del proceso A.
El objetivo del curso se elabora tomando en cuenta la unidad de competencia y los elementos de competencia que componen dicha unidad. Por ejemplo:
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En este caso, el Objetivo General del curso sería:
Aprendizaje que se pretende lograr. |
Aplicar diferentes procesos de soldadura en piezas metálicas de acuerdo con las especificaciones de diseño y siguiendo las normas de seguridad e higiene. |
Procesos por los que se logran. |
A través de la realización de diversas uniones y cortes. |
PASO 6. Elaboración del mapa curricular del curso
Posterior a la elaboración del Objetivo General se debe elaborar el mapa curricular del curso, como una representación del conocimiento que muestra la generalidad de los contenidos que se deben abordar durante el mismo. Para la elaboración de este mapa se debe considerar la unidad de competencia como elemento más general e inclusivo del curso y los elementos de competencia como módulos que lo componen, por ejemplo:
MAPA CURRICULAR |
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PASO 7. Determinación de objetivos particulares
Después de haber elaborado el mapa curricular se elaborarán los objetivos para cada módulo, considerando el elemento de competencia del cual provienen. En su redacción se deben realizar las mismas consideraciones que para el objetivo general, por ejemplo:
Módulo 1. Soldar piezas metálicas con proceso de arco eléctrico.
Objetivo del módulo:
Aprendizaje que se pretende lograr. |
Aplicar diferentes procesos de soldadura en piezas metálicas de acuerdo con las especificaciones de diseño y siguiendo las normas de seguridad e higiene. |
Procesos por los que se logran. |
A través de la realización de diversas uniones y cortes. |
PASO 8. Análisis de contenido y resultados de aprendizaje
Habiendo definido los objetivos del módulo se debe proceder a realizar el análisis de contenido para cada uno de ellos, tomando en cuenta los contenidos vertidos en cada uno de los elementos de competencia que componen la unidad, considerando los criterios de desempeño, los conocimientos de base y el campo de aplicación, que se señala en las normas (ver anexo). Lo anterior se realiza a partir de la técnica de mapas conceptuales 46. Posteriormente se debe realizar el análisis a partir de lo que se necesita para que dicho contenido pueda ser aprendido por el capacitando y definir los resultados de aprendizaje, por ejemplo:
Módulo 1. Soldar piezas metálicas con la técnica de arco eléctrico.
Análisis de contenido a través de mapa conceptual:
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La desagregación recomendable es de tres niveles; sin embargo, se puede continuar hasta un quinto nivel si así lo requiere la complejidad del contenido.
Resultado de aprendizaje |
Se toma de las evidencias para soldar. de producto |
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Con la información obtenida hasta este paso ya se está en condiciones de elaborar un programa de capacitación. Para lo cual, se sugiere el siguiente formato, aunque puede usarse cualquiera que contenga la información hasta aquí manejada.
PROGRAMA DEL CURSO DE CAPACITACIÓN "SOLDADURA DE PIEZAS METÁLICAS"Módulo: Soldadura con arco eléctrico.
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PASO 9. Elaboración de la carta descriptiva
En este punto se debe señalar el número de objetivo del módulo, los resultados de aprendizaje que se pretenden alcanzar con los contenidos que se indican, las estrategias de aprendizaje y enseñanza sugeridas, los materiales didácticos requeridos y la duración por cada tema. Por ejemplo:
Objetivo del módulo: Aplicar procesos de soldadura con arco eléctrico en piezas metálicas de acuerdo con las especificaciones de diseño y siguiendo las normas de seguridad e higiene, a través de la realización de diversas uniones y cortes |
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Objetivo del módulo |
Resultado de aprendizaje |
Contenidos |
Estrategia de aprendizaje y enseñanza |
Material didáctico |
Duración |
1 |
Material, equipo y herramienta preparado para soldar con campo eléctrico |
Herramienta básica de trabajo. Equipo y material de soldadura. Tipos de herramienta de corte. |
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2 horas. |
PASO 10. Estructuración de los criterios de evaluación
La evaluación es un aspecto importante de todo proceso, especialmente cuando se trata de algún curso, ya que a partir de ella es posible obtener información que permita conocer cómo ingresa el participante en el curso, cómo se desarrolla durante éste y los aprendizajes logrados al finalizar. Por ello se considera la evaluación diagnóstica al inicio del curso mediante las expectativas que el capacitando tiene en relación al curso en el que ingresa, así como sus experiencias y conocimientos previos sobre el tema a tratar; se considera la evaluación formativa a partir de los criterios de desempeño que el capacitando va alcanzando durante el proceso y la evaluación sumaria, mediante una evaluación integral que muestre los aspectos señalados en las evidencias por producto.
Con respecto al ejemplo anterior, los criterios de evaluación quedarían a partir de los criterios de desempeño de la calificación.
RESULTADOS DE APRENDIZAJE |
CRITEROS DE EVALUACIÓN |
Material, equipo y herramienta preparado para soldar con campo eléctrico. |
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Proceso B: Si se trata del diseño a partir del elemento de competencia.
PASO 5. Determinación de módulos y diseño del objetivo general
En este caso los módulos se establecen a través de la revisión de los criterios de desempeño, los conocimientos de base y campo de aplicación señalados en la norma, haciendo agrupaciones lógicas de ellos, por ejemplo:
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Posteriormente se establece el objetivo general del curso a partir del elemento de competencia de los criterios de desempeño y de los conocimientos de base señalados en la norma, su redacción se realiza de la misma manera que en el caso A. ejemplo:
Objetivo General: Programar la preparación de alimentos realizando la organización de menús diarios, con base en el pronóstico de ventas y respetando los márgenes de costo y utilidad.
PASO 6. Elaboración del mapa curricular del curso
En este caso el mapa curricular se elabora a partir del elemento de competencia de los criterios de desempeño y de los conocimientos de base. Considerando al elemento de competencia como el elemento de mayor generalidad que incluye a los otros, por ejemplo:
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PASO 7. Determinación de objetivos particulares
Los objetivos particulares se elaboran a partir de cada uno de los módulos establecidos en el mapa curricular, por ejemplo:
Objetivo del módulo: Módulo 3
Realizar el cálculo de venta y costo de producción, para la integración de un presupuesto diario del menú.
En los pasos 4, 8, 9 y 10 se procede de la misma forma que en el procedimiento A.
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44 El CONALEP es un Centro de Formación de Profesionales Técnicos que imparten educación flexible, pertinente y de calidad, adaptada a las particularidades regionales; a nivel nacional es líder en la aplicación de una metodología novedosa de aprendizaje, como es la EBNC.
45 CONALEP: Modelo Académico 1997.
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