Resumen
Lenguaje, experiencia y aprendizaje moral, propone una
mirada de la pedagogía moral como un proceso de autorreflexión
y experimentación con el lenguaje. Un viaje por las posibilidades
y potencialidades comunicativas y expresivas de éste. Narrar, dialogar,
conversar, coordinar acciones, argumentar, interpelar, explorar y construir
nuevos significados, son algunas de las posibilidades que el lenguaje
ofrece a las personas para conocerse e inventarse a sí mismas,
y para construir aquellas normas y valores que permiten su convivencia
en común.
Se trata de una propuesta teórica, pero a la vez, de un programa
educativo concreto. Para lograr sus objetivos pedagógicos recurre
a materiales y recursos diversos y originales como la novela El hablador
de Mario Vargas Llosa, la propuesta de los cuentacuentos, la película
La muerte y la doncella de Roman Polansky, ejercicios de diálogos
según el principio del discurso, la discusión de dilemas
morales, la escritura autobiográfica, el uso de aforismos y antipoemas,
las llamadas "experiencias críticas" en educación,
entre otras.
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Índice
INTRODUCCIÓN
PRIMERA PARTE
Propuestas teóricas
CAPÍTULO UNO
Sobre la nueva centralidad del lenguaje: el lenguaje y su capacidad constitutiva
de la experiencia y el aprendizaje moral
1. La filosofía analítica y el "giro pragmático"
2. La Teoría de la acción comunicativa o la búsqueda
de una "pragmática universal"
3. La hermenéutica
4. Otras corrientes: sobre las posibilidades expresivas y experimentales
del lenguaje
CAPÍTULO DOS
Lenguaje, experiencias comunicativas y aprendizaje moral
1. Hacer cosas con palabras: la dimensión realizativa y cooperativa
del lenguaje
1.1 La dimensión realizativa del lenguaje
1.2 Principio de cooperación de H. P. Grice
1.3 Sociopragmática del lenguaje
2. Ética discursiva: construcción argumentativa y dialógica
de normas morales
2.1 La ética discursiva
2.2 Condiciones ideales de habla y consenso
2.3 Comunidad histórica de habla y comunidad ideal de habla
2.4 Argumentación y desarrollo del razonamiento moral
2.5 Transactos lingüísticos y momentos críticos de
un diálogo moral
3. Lenguaje narrativo, experiencia e identidad moral
3.1 La construcción narrativa de la experiencia y de la identidad
moral
3.2 Narración y experiencia
3.3 Autobiografía, experiencia e identidad moral
3.4 Otras formas de narración y aprendizaje moral
4. Sobre escuchar y ser escuchado
4.1 El aporte de la pragmática formal al tema de escuchar: la teoría
de la relevancia
4.2 Escuchar al otro: el reconocimiento del otro como un otro legítimo
4.3 Sobre ser escuchado: la interpelación
SEGUNDA PARTE
Unidades didácticas del programa. "Experiencias comunicativas
y aprendizaje moral: un viaje a través del lenguaje"
1. Objetivos del Programa
2. Estructura de las Unidades Didácticas
Unidad 1. Sobre la sustentabilidad lingüística y narrativa
de una comunidad. Trabajo en torno a la novela El hablador de Mario Vargas
Llosa
Unidad 2. El lenguaje narrativo. Recuperación de relatos orales
y aprendizaje de las habilidades para transmitirlos. Los cuentacuentos
Unidad 3. Aprendiendo a hacer cosas con palabras: el lenguaje como coordinación
y realización de acciones
Unidad 4. Aprendiendo a distinguir entre un uso comunicativo del lenguaje
y uno estratégico y orientado al éxito
Unidad 5. Aprendiendo a dialogar sobre temas moralmente controvertidos
desde la ética discursiva. Los principios de universalidad, imparcialidad
y solidaridad
Unidad 6. El juicio moral como estructura argumentativa. Dilemas morales
y trabajo en torno a la película "La muerte y la Doncella"
Unidad 7. La discusión transactiva. Conocer y aprender el uso de
los transactos lingüísticos de M. Berkowitz en situaciones
de diálogo moral
Unidad 8. Aprender a escuchar. Ejercicios de paráfrasis
Unidad 9. Las voces silenciadas / excluidas. La interpelación
Unidad 10. Lenguaje y surrealismo
Unidad 11. Aforismos y antipoemas
Unidad 12. Lenguaje y experiencias críticas en educación
BIBLIOGRAFÍA
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Fragmento
Introducción
Este trabajo nace de una mirada de la escuela
a partir de su radical naturaleza comunicativa: la escuela como una red
de prácticas y conversaciones donde se van produciendo diversos
procesos de aprendizaje, entre ellos, la formación moral. Se parte
de la constatación de que las prácticas educativas son básicamente
de naturaleza lingüísticas y comunicativas, y que es a través
y en el interior del lenguaje donde los individuos van constituyéndose
en personas morales. Consecuente con ello, una manera de optimizar la
formación moral pasa por promover un proceso de autorreflexión
sobre el lenguaje, y sobre las posibilidades que éste entrega para
el desarrollo de experiencias comunicativas significativas.
El presente texto explora, justamente, las relaciones
entre el lenguaje y el proceso de enseñanza/aprendizaje moral en
la escuela. En la primera parte, recorre -en términos teóricos-
el llamado "giro lingüístico" de la filosofía,
proyectándolo hacia el campo de la experiencia y de la educación
moral, mientras en una segunda parte, se presenta un programa de formación
moral centrado en la reflexión y experimentación con el
lenguaje.
El lenguaje es un fenómeno complejo y
las formas y usos que puede adoptar son diversos. En este texto, se trabaja
con las posibilidades narrativas, dialógicas y expresivas del lenguaje.
También se enfatiza la capacidad constitutiva que tiene el lenguaje
sobre la experiencia humana, es decir, su capacidad para construir y sostener
realidades, sean éstas de naturaleza individual, social o cultural.
En este sentido, el programa educativo que se
presenta en la parte final de este texto, comienza con el trabajo en torno
a la novela de Mario Vargas Llosa El hablador. Allí se da cuenta
de una primitiva cultura indígena de la Amazonía, en la
cual destaca la existencia de una "institución" clave
para la supervivencia de la comunidad: "El hablador". Este personaje,
transmite en largas sesiones a los integrantes de su comunidad las historias,
mitos, leyendas, tradiciones, que explican y dan sentido a la vida de
ese grupo humano. Es a través del lenguaje como esa cultura existe
y se reproduce, es decir, es a través de la palabra como esa comunidad
se constituye y se proyecta en el tiempo. En un momento de la novela,
uno de los personajes centrales del libro y defensor de la necesidad de
que esta cultura indígena se mantenga sin contacto con el exterior,
señala que más que los misioneros religiosos le preocupa
la "peligrosidad" de los lingüistas y antropólogos
para la supervivencia de la identidad de dicha comunidad indígena,
por la intervención que éstos hacen en lo que pareciera
ser lo más sensible de una cultura: su lengua y la red de significados
construidos en torno y a partir de ella.
Estrechamente vinculado a esta capacidad constitutiva
del lenguaje se encuentran las posibilidades narrativas bajo las cuales
éste se presenta. En este contexto, el trabajo examina la posibilidades
que el lenguaje narrativo ofrece a las personas y a las comunidades para
construirse, para intentar describirse y explicarse a sí mismos
y para compartir experiencias significativas con otros. La narración
como el gran vehículo para compartir experiencias, y la constatación
al hilo del pensamiento de W. Benjamin, del sucesivo languidecimiento
de la narración, como expresión del debilitamiento de la
capacidad de las personas de compartir entre sí experiencias e
historias vitalmente importantes.
El lenguaje narrativo es trabajado en el programa
a través de la recuperación de la capacidad de transmitir
oralmente cuentos e historias. Hoy en día, y en diversas partes
del mundo, existe un renovado interés por recuperar estas formas
de comunicación, los que se agrupan en grupos y talleres conocidos
como "Los Cuentacuentos".
Posteriormente este trabajo incursiona, de manera
bastante extensa, en la capacidad del lenguaje para "hacer cosas
con las palabras", coordinar acciones, y más profundamente
para construir consensos sobre cuestiones éticas fundamentales
a través del diálogo. Se revisa así la llamada "pragmática
formal", de autores como Austin y Searle, para luego desarrollar
ese esfuerzo de construir una "pragmática universal"
que está detrás de las teorías habermasianas sobre
el lenguaje.
Junto con intentar sintetizar una descripción
de la ética discusiva, el esfuerzo principal se ha dirigido a ofrecer
una traducción pedagógica de esta propuesta ética
orientada a la construcción y validación intersubjetiva,
a través del diálogo, de las normas morales colectivas.
Se ha buscado así que principios como la universalidad y la generalidad
de los argumentos esgrimidos; la imparcialidad; la consideración
solidaria de todas las sensibilidades y razones de los involucrados o
afectados, sean transformados en actividades de enseñanza/aprendizaje.
Nuestro texto está concebido como una
experiencia pedagógica que se construye a partir de la idea de
un "viaje" a través del lenguaje. Es decir, explorar
distintas formas y posibilidades que el lenguaje ofrece a las personas
para aumentar sus posibilidades de autorreflexión. Por ello, se
explora, junto a las posibilidades de un "diálogo racionalmente
motivado", las capacidades del lenguaje para interpelar, es decir,
para hacerse escuchar cuando la palabra de un grupo es sistemáticamente
negada y/o excluida.
Para explorar esta capacidad del lenguaje de
"interpelar" se trabaja con el texto de una hija de un "ejecutado-político"
chileno, donde se explora la desarticulación de la palabra cuando
se ha vivido una experiencia traumática, y las dificultades para
poder articular un discurso, desde una "imaginación que ha
sido herida".
Por último, el programa explora acerca
de la capacidad expresiva y experimental del lenguaje y su potencial transformador,
así como las posibilidades de generar experiencias comunicativas
significativas en las vidas de las personas y de los grupos. Para ello
se recurre, a modo de ejemplo, a algunos aspectos del trabajo con el lenguaje
que emprendieran los surrealistas ("escritura automática",
diálogos surrealistas, etc.); a los juegos con el lenguaje presente
en la construcción de aforismos y antipoemas; y por último,
a las llamadas "experiencias críticas", en donde, a mi
juicio, se vislumbra la idea de un trabajo de construcción de la
personalidad moral a través de procesos marcados por la creatividad
y donde el lenguaje es invitado a ser usado en favor de un trabajo innovativo,
donde se van produciendo procesos de comunicación muy significativos
y de alto valor formativo.
En síntesis, nos proponemos con este
texto, dar una visión preliminar de una investigación más
amplia que hemos venido desarrollando en torno al tema del lenguaje y
la experiencia y aprendizaje moral, bajo la premisa de construir una propuesta
de educación moral entendida como un proceso de autorreflexión
sobre el fenómeno del lenguaje y la comunicación, y sus
particulares relaciones y posibilidades que ofrece para la experiencia
y el aprendizaje moral.
Ernesto Águila Zúñiga
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