Adolescencia y Ciberespacio(1)
Por el Dr. Rafael De Gasperin Gasperin
La intención es entrelazar los componentes principales
de los ámbitos de la adolescencia y el ciberespacio
en el eje de la educación. El adolescente se encuentra
en un momento de su historia en donde la identidad juega un
papel fundamental. De allí, la importancia de las relaciones
que el adolescente emprende y del tipo de realidad de estas
relaciones. Se incluye una encuesta que pretende un acercamiento
al universo emocional del adolescente frente al ciberespacio.
Introducción
Enlazar los términos adolescencia y ciberespacio
implica una auténtica Ilíada, de
la cual lo único certero es que el autor no se compromete
a la Odisea, al regreso. Este trabajo es una reflexión
entre y para educadores. Es decir, es la apertura de un ámbito
de reflexión entre personajes que anteponen la esperanza
como el gran recurso para continuar la labor diaria de promover
al hombre a ser mejor.
Para el hombre -dice Caturelli «ser un hombre
educado no significa tener carácter sino ser un carácter,
es decir, ser hombre. Educar, por eso, consiste en enseñar
a ser hombre.(2)»
El hombre educado, sabio, prudente, justo, templado y fuerte
es quien que da testimonio del todo humano; de ese todo humano
que actualizado deberá encontrar la felicidad. Se hace
referencia a la educación, en donde educar, educere,
es sacar fuera toda la fuerza de la naturaleza a través
del perfeccionamiento que otorgan los hábitos. De ahí
la importancia de los «nuevos hábitos» que
surgen en la actualidad, ya que, como menciona Javier Zubiri
«la índole de la realidad humana es personal»(3).
El reto está escrito con letras mayúsculas,
pues si mucho tiempo ha llevado la aproximación al
concepto de realidad y esto ha conducido a una multiplicidad
de interpretaciones que van desde el realismo aristotélico
hasta el posmodernismo en cualquiera de sus dietas, imaginemos
solo por un momento lo que significa tejer el hilo desde la
adolescencia y el ciberespacio como una forma de acceso al
conocimiento. Las preguntas no dejan de viajar en nuestra
labor diaria.
- ¿Existe la cultura del acceso? Se trata de averiguar
si acceder a Internet constituye formas de comportamiento
que son legitimas en las diversas sociedades por medio de
un Leguaje y simbología común o si Internet
es solo un instrumento tecnológico de acceso a información
- ¿Internet es el paso preliminar para la cultura
de la ignorancia?
- ¿La imagen sustituye a la idea?
- ¿Tienen los adolescentes la capacidad emocional
para acceder a una estructura de información abierta
como lo es la Internet?
Definición de educación
Educar es «educir todo lo que el hombre es, pero, también
hacerle crecer, perfeccionándolo precisamente en su
propia naturaleza(4)». Esto último hace que educar
sea, sin lugar a dudas, una de las nociones más discutidas
en la historia de las civilizaciones debido, fundamentalmente,
a dos razones: La primera de ellas es que el sujeto involucrado
en esta tarea es el propio hombre; y la segunda, que el hombre
en su educación debe cuidar los límites entre
lo que de naturaleza es y lo que resulta del ejercicio de
su libertad. De esta manera, se llega al punto en que definir
a la educación resulta es también, definir el
acontecer del crecimiento de la persona humana.
¿Por qué entonces el ser humano necesita actuar?
La persona como tal, como ser, es perfecta, está en
acto, acabada. Pero en cuanto a su misión no ha alcanzado
tal plenitud, no se ha alcanzado. Entonces el hombre actúa,
y para ello recurre a sus facultades; capacidades, que son
potencias activas y que se actualizan al operarlas.
La educación, así, se ejerce en el orden de
lo accidental que es el ejercicio de las facultades. Si el
hombre actúa a la altura de su dignidad, entonces se
perfecciona, se educa, se «hace hombre» según
la expresión de Caturelli.
El ser humano es el único ser educable, el único
que está en potencia de su realización como
ser. De ahí, encontramos como «evidente que solo
es educable un ente tal que en él se tenga la presencia
participante del ser. Semejante presencia memoria,
intelección y volición iniciales
es propia y exclusiva del único ente que sabe del ser
y de sí mismo: El hombre(5).»
La educación, se entiende entonces como el proceso
continuo de descubrimiento de sí mismo y del otro,
donde aprendizaje y enseñanza se vinculan para dar
como resultado el desarrollo de las potencialidades humanas.
Educar es provocar que todos los hombres actualicen sus capacidades
a través de sus facultades, para que la especie humana
pueda dar testimonio de la «sociabilidad originaria del
hombre...ya que... El hombre no es concebible como un singular
aislado ni como un ente disuelto en lo social(6).» El
hombre es una unidad de cuerpo y alma quien, a partir de su
reconocimiento desde el saber originario,
se percata del otro que a su vez se reconoce a sí mismo.
De ahí se desprende concebir a la educación
como un acto singular aunque también es un acto social,
en cuanto cada ser no termina su educación en la autoconciencia
de sí, sino en la conciencia de la existencia para
el otro. Educar por ello es educir en todos los hombres lo
que son como seres singulares y colectivos.
Caturelli añade que «la conciencia de sí
permite al hombre viajar hacia la existencia de una interioridad
infinita, de un absoluto personal, causa incausada del acto
de ser del ente. Y tal es Dios(7).» Esto constituye uno
de los valores esenciales del ser que se educa. La disposición
del hombre para su realización está relación
directa con la búsqueda de la verdad de su existencia
y, esta verdad, se liga a la primera causa de la existencia
que deviene del ser creador.
La educación, por ende, no está sujeta al placer
que pueda remitir en cada hombre, sino a la explicación
de la propia existencia del ser, y culmina dentro
de lo que su propia naturaleza le permite en la
misma necesidad de un crecimiento que provoque la elevación
máxima de las capacidades para que, convertidas en
virtudes, su naturaleza llegue a un punto álgido de
plenitud y halle la felicidad.
Retomando nuevamente la noción de educación
de Caturelli se puede decir finalmente que la educación
es el crecimiento que eleva al máximo las capacidades
de un ser humano.
Definición de adolescencia
¿De qué podría adolecer una persona cuando
en su existencia ingresa a la etapa del cambio de niño(a)
a mujer o varón?
Para dar esta respuesta debe señalarse que los cambios
en el adolescente son en su mayoría accidentales. En
principio podemos nombrar los cambios físicos y actitudinales,
sin embargo, también se presenta un «cambio»
esencial que reside precisamente en la conciencia del hombre
sobre sí mismo e impacta directamente en la identidad
del adolescente.
En la adolescencia mientras el joven crece, confunde ese
proceso con el hecho de adolecer. De esta manera, al emprender
una revisión sobre sí mismo, en la que su conciencia
es más crítica, en ocasiones desborda los límites
de su comprensión y se desequilibra como hombre frente
a sí mismo.
Resulta fácil entonces, encontrar un adolescente que
duda sobre su capacidad racional y que día a día
pone en tela de juicio su voluntad de decidir. Se ven mozos
arrinconados en el sueño que aletargan su existencia
permitiéndoles pasar los días sin más.
Este es el resultado de la fuerte crítica que el adolescente
ejerce sobre sí mismo, la cual en ocasiones le hace
perder de vista su propia identidad. Por esta razón
con dolor a veces y con hastío otras
se pregunta ¿quién soy?, ¿de dónde
vengo? ¿qué hago aquí ? Preguntas que acatan
a la propia esencia de cada individuo en cuanto ponen frente
a sí las cuestiones elementales y fundamentales del
sentido de supervivencia y de finalidad de cada hombre.
La identidad de cada ser está en el conocimiento claro
y preciso que tiene el hombre de sí mismo, a partir
de su característica esencial y de su diferencia específica.
Esto permite a cada ser humano saberse igual y diferente,
según sea el caso. El problema de la identidad consiste,
precisamente, en afinar las similitudes genéricas y
las diferencias específicas que se poseen como individuo.
Esta diferenciación es un proceso lento que involucra
la conformación de lo que es cada persona.
La conformación de cada ser finaliza con su encuentro
frente a sí mismo, a lo que cada uno es. El Dr. Caturelli
se expresa así sobre el joven:
[tanto] el hombre-adolescente o el hombre sin más,
desde que se sabe, sabe que hay ser, es decir, todo lo que
es; pero es en el adolescente en quien, por primera vez, este
saber (que es simultáneamente un saber-se) se hace
crítico como necesidad de jugar con todo(8).
La causa profunda de este acto fundamental se encuentra en
el hecho de hacerse presente (re-presentado) en el hombre
todo cuanto existe. Este representarse del todo en la conciencia
del hombre (en quién todo se hace consciente) es la
esencia misma de la mediación del mismo hombre hacia
su propia plenitud. Por este motivo, puede sostenerse que
«el hombre es el lugar en el cual el hombre
se hace consciente(9).» Precisamente en la adolescencia,
este lugar cobra sus dimensiones reales pues, en ese instante
del existir humano, aparecen los límites en virtud
del esclarecimiento de lo que el hombre es y de lo que no
es. De esta forma, la identidad del adolescente se revisa,
no porque no haya existido desde el nacimiento del propio
ser o no se haya tenido conciencia de esta identidad, sino
porque en este momento se reafirma a través de los
límites de la propia conciencia de sí mismo
que todo hombre debe tener.
Tal conciencia se establece cuando el adolescente pone frente
a sí mismo su propio ser, por medio de un ejercicio
de reflexión, y vuelve a encontrase otorgándose
a sí mismo el lugar que le corresponde según
lo que es de naturaleza.
Esta sapiencia sobre sí mismo es lo que permite a
la persona seguir adelante en su crecimiento y posibilita
el transcurrir de un período a otro de la vida donde
los cambios accidentales en la búsqueda del perfeccionamiento
de las operaciones finalmente construirán al hombre
virtuoso.
Por ello, para hablar del hombre íntegro se hace necesario
señalar que
el proceso educativo es un proceso ad infinitum porque
el ser que se muestra en el hombre es un abismo inagotable
y, en consecuencia, la formación del hombre no se
concluye nunca, sus límites no son otros que los
de la propia finitud del hombre que debe ser educado.(10)
De aquí se desprende la importancia de ir confrontando
al ser en cada momento en que su propia naturaleza le requiere
y le llama con la misma voz interior de la vocación.
Y hay que hacerlo también en la adolescencia; etapa
que se vuelve crítica cuando el hombre sabe que su
estancia en el mundo tangible es limitada y que se debe a
sí mismo la explicación de su sentido existencial.
Definición de ciberespacio
El ciberespacio es un término vulgar de dominio común
entre los cirbernautas, esto es, entre las personas que hacen
uso de la red de redes sin un conocimiento técnico
de la misma.
El ciberespacio y la Internet no son lo mismo. Internet es
la infraestructura y el ciberespacio es el contenido.
Generalmente los usuarios también forman parte del
contenido a través del correo electrónico, la
web, los newsgroups, las listas, el Gopher,
etcétera.
El ciberespacio es generalmente multiusuario aunque no siempre
lo es en tiempo real.
Heidegger decía que el lenguaje es la casa del ser,
hoy en día han nacido nuevos términos en el
lenguaje del Internet por lo que es fundamental aproximarnos
con algunos ejemplos para comprender que características
tienen este ser humano del siglo XXI y que lenguaje se construye
en el llamado ciberespacio.
En la página http://www.imago.cl/home.htm encontramos un ejemplo de estos
personajes de la virtualidad
La Trilogía del ciberespacio:
Neuromante (una sitio 1984) comienza en el corazón
de la localidad japonesa de Chiba, un lugar conocido como
«La Zona», convertido en un paraíso de
transacciones del futuro, entre las que se incluyen las
drogas fuertes y la información. Es un paraíso
para la práctica de cirugías destinadas a
intervenir el cuerpo humano, capaces de crear ciborgs
que se debaten entre la máquina y la biología.
Case es un cowboy, un navegante de las redes, pero vaga
entre los bares y rincones oscuros sin destino, pues trató
de burlar a uno de sus empleadores y la venganza fue una
contaminación que lo dejó sin poder para experimentar
el ciberespacio: no podía conectarse. De esta forma
todo comienza en un claroscuro, en un mundo denso, construido
con una visión pesimista sobre la sociedad del futuro.
También aparecen las grandes corporaciones, entes
materiales con presencia dominante en el ciberespacio, generadoras
de intrigas y poderosas estructuras que los cowboys
buscan erosionar, con frecuencia para robar información.
Tessier Ashpool, Hosaka, Sense Net, Maas, son las que aparecen
en esta primera saga. Capaces de matar por un pequeño
disco lleno de datos, de secuestrar mentes brillantes para
ponerlas a trabajar en su beneficio, de mantener ejércitos
de asesinos, y de generar familias y herederos que se comportan
con la abulia tan típica de las casas reales de la
actualidad.
Este es un ejemplo más de la cantidad de personajes
y situaciones que son descritas e intentan la formulación
de formas y entidades que pertenecen al mundo de lo virtual.
A continuación y tomado como base lo mencionado con
anterioridad se presentan los resultados de los datos que
se recolectaron en un centro educativo, ya que, la intención
de este trabajo es entrelazar los componentes principales
de los ámbitos de la adolescencia y el ciberespacio
con el eje de la educación y observar como nacen nuevos
lenguajes y formas de expresión cultural
Las preguntas
Se llevó a cabo una encuesta que cubrió el
total de la población de una generación y que
representa el 40% de la población estudiantil del Centro
Educativo
La encuesta comprendió cuatro preguntas por
medio de las cuales se pretendió un acercamiento al
universo emocional del adolescente frente al ciberespacio.
Las preguntas fueron:
- ¿Qué te gusta más de tu computadora?
- Si no tuvieras computadora en ¿que utilizarías
el tiempo que pasas frente a ella?
- ¿Podrías imaginar un mundo sin la red?
- ¿Para que te sirve la red?
Las respuestas
A continuación se muestran las respuestas más
repetidas
1. ¿Qué te gusta más de tu computadora?
El acceso libre de memoria; la velocidad; los programas;
lo polifuncional; el acceso; comunicarme con otros; hacer
cosas; divertirme; ICQ; Internet; facilita la vida; aprovecho
el tiempo; la conexión; almacenar información;
puedo perder el tiempo; siempre está conmigo; lo puedo
tener en todas partes; me sirve; puedo jugar; lo fácil;
que lee y busca; hacer trabajos más rápidos;
la red; que es lo más práctico; la información;
facilita el trabajo; me puedo entretener; me conecta; las
imágenes; facilita las cosas; tienes el mundo a tus
pies; amo el Chat; navegar; información guardada segura.
1. ¿Si no tuvieras computadora en que utilizarías
el tiempo que pasas frente a ella?
Hacer la tarea; en deportes; en actividades culturales; en
exámenes; en estar con mi familia; en la biblioteca;
en los videojuegos; en dibujar; durmiendo; haría mis
tareas; vería a mis amigos; repasaría algo;
perdería el tiempo a lo tonto haciendo los trabajos
para entregar; en manualidades; en la T.V.; buscaría
libros; platicaría con mis amigos; leería un
libro; con mi novio; iría a la cafetería; iría
al pasto a tomar el fresco; aprovecharía al máximo
mi tiempo; nada; buscaría una computadora en la cual
pasar el tiempo; haría ejercicio; jugaría al
fútbol; exploraría el lugar; en el laboratorio
de inglés; en la calle; en matar el tiempo en cualquier
actividad; en oír música.
2. ¿Podrías imaginar un mundo sin la red?
No porque vengo de él; no, por la información;
Las personas serían más cultas, sería
como hace unos años; no, porque ahora todo es más
sencillo; sería horrible; sin tecnología, sería
demasiado limitado; sería más complicado, sería
muy atrasado, sería más aburrido; el mundo no
tendría avance; sería como en la década
de los cincuentas; sería más activo, pero más
aburrido, ahora es más eficaz; sería de lo peor;
conocería menos gente; la gente dejaría de perder
el tiempo en los chats; sería muy lento; sería
feo y atrasado; sería un desastre; no sería
tan práctico.
3. ¿Para que te sirve la red?
Para investigar, para conocer personas, para bajar información.
La enorme capacidad del cooperativismo tecnológico
que se da por medio de las redes electrónicas
y que arman en su conjunto el ciberespacio marcan
las tendencias para pensar los cambios de roles entre los
adolescentes.
Hoy se encuentran en los salones de las preparatorias los
chicos conocidos como la generación «N» (net).
Estos adolescentes, que lo mismo llegan por un correo a un
amigo desconocido que a las autoridades de sus instituciones
o del país, son generadores de posibilidades conversacionales
que se abren por el fácil acceso.
Ellos saben que pueden llegar a quien quieran: no hay puertas,
no hay escaleras, no hay salas de espera
Hay acceso
y en esta medida se mide el éxito. No importa acceso
a qué, ni para qué, tampoco el costo, ellos
saben que tienen acceso, y con eso les basta.
Don Tapscott en su texto sobre la generación «N»
señala diez puntos que nos permitirán entrelazar
las conclusiones finales del presente trabajo.
· Independence and the molecular enterprise.
· Intellectual openness.
· Collaboration.
· Internetworking intellect for organizational consciounness.
· A Culture of innovation.
· Preocupation with maturity.
· Investigation.
· Inmediacy and the real-time corporation.
· Corporate skepticism -N- Gen as capital.
· A culture of trustworthiness(11).
Conclusiones finales
La disposición del hombre para su realización
está en relación directa de la búsqueda
de la verdad de su existencia. El adolescente es por definición
un buscador natural que desea su explicación de ser
en el mundo, por ello, entendemos un adolescente que se aísla
y busca
en intimidad con el ciberespacio
la posibilidad de crearse a sí mismo sin ser visto,
convirtiéndose en un ser que emprende sus relaciones,
desde su autonomía o independencia.
La virtualidad del ciberespacio brinda a las relaciones la
gran posibilidad de una inteligencia abierta en donde el adolescente
solo se muestra conversacional y virtualmente, pero no expone
su físico. Por ello, se fascina frente a los nuevos
moldes interactivos (ICQ, Chat, etcétera) que
le permiten la polifuncionalidad y en donde puede anular una
relación en el momento en que desee, dado que tiene
latentes al mismo tiempo más relaciones que construir.
El ciberespacio permite a cada adolescente convertirse en
el ser «real» que desee. Él mismo es el contenido
del propio ciberespacio y, de esta manera, bajo los esquemas
de una cultura de innovación, valor que
la modernidad aprecia y promueve cada adolescente,
en la búsqueda de su identidad, se autoconstruye «virtualmente»
a los ojos de su colega interactivo.
Algo muy peculiar que despierta el ciberespacio, es una suerte
de ansiedad por saber más del otro. Este «saber
más» se traduce en un forlalecimiento del adolescente
investigador, que solo investiga en la red. Y lo hace así
porque resulta cómodo «acceder» y «accesarse»;
el adolescente se «accesa accesando».
Esta capacidad de investigación del adolescente no
está entendida en los términos clásicos
de seguir el vestigio para adentrase en el conocimiento de
lo real, sino como una suerte tal de producción de
datos organizados para cumplir una función.
El adolescente busca información como un producto
más que como contenido. Esto limita en todo orden el
aprendizaje. El adolescente ha dejado de leer para ver. Observa
el tema, lo selecciona, lo resume mediante herramientas dadas
por las aplicaciones de la máquina y presenta el producto.
Por otra parte, este «ser funcional» abre al adolescente
la posibilidad de no asumirse, de no hacer declaraciones.
Solo participa en conversaciones de índole práctica,
donde los hechos son registrados desde la propia vivencia
y racionalidad, lo que le otorga a la interpretación
de los mismos, el valor supremo de la verdad.
Por ultimo se señala que la conciencia sobre el otro
es de tal suerte accidental que se funda en la relación
de sí misma, dejando a un lado el carácter real
del ser con el que se relaciona. Así pues, el adolescente
en la construcción de su identidad donde
los modelos juegan un papel fundamental asegura
la entrada a sí mismo desde la propia incertidumbre.
Esto último ha llevado a una fuerte carencia de creencia
de personas que con anterioridad representaban una autoridad
o ejemplo a seguir.
Bibliografía
Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la educación,
Argentina, Universidad de Córdoba.
Delors, Jacques (1996): La Educación encierra un
tesoro, Correo de la UNESCO. México.
Fullat, Octavio (1994): El Pasmo de ser hombre, Ariel.
Barcelona, España
Fullat, Octavio (1987): Eulalia, CEAC. Barcelona España,
Oblinguer, Diana (1997): The Learning Revolution. Amker
Publishing Company, Inc. Bolton. Masachusets
Tapscott, Don (1998): La generación "N"
Mc-Graw Hill. 1998. New York.
Zubiri, Javier (1963): «El hombre. Realidad Personal»
en Revista de Occidente, Guadalajara, México
Dr. Rafael M. de Gasperin Gasperin
rgasperi@itesm.mx
Rafael Modesto De Gasperín Gasperin tiene un posdoctorado
en Filosofía y un doctorado en filosofía por
la Universidad de la Ciudad de México en colaboración
con la Fondation de Recherches et editions de Philosophie
de Atenas, Grecia; posee una maestría en Innovación
Educativa y una Especialidad en Comunicación otorgadas
ambas por el Instituto Tecnológico de Monterrey; es
licenciado en Filosofía y Pedagogía por la Universidad
Veracruzana.
Actualmente es profesor asociado del Instituto Tecnológico
de Monterrey en el Campus Veracruz. Fue director de vinculación
con instituciones educativas y del Centro de Innovación
Educativa del Tecnológico de Monterrey; y director
de la división académica de preparatoria durante
doce años.
Es miembro numerario de la Academia Mexicana de Doctores
en Ciencias Humanas y Sociales. miembro de la Asociación
Mundial en Ciencias de la Educación AMCE. Fundador
del Centro de Estudios Guillermo Nicolás (Facultad
de Filosofía) y del Grupo Literario Filosófico
«Cauce» desde 1990. Fundador y miembro activo de
la Sociedad Bellunesi nel Mondo y de la Sociedad Internacional
Tomás de Aquino en la Ciudad de México.
Actualmente está incorporado como profesor en el programa
Doctoral en Estudios Humanísticos del campus Ciudad
de México y campus Monterrey, en la división
académica de preparatoria y profesional del campus
Central de Veracruz y los en programas de desarrollo regional.
http://degasperin.org.mx
(1) Ponencia presentada en el primer encuentro regional
de educadores en la Universidad Iberoamericana del Plantel
de Puebla, Puebla, México, 2000.
(2) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba,
p.30
(3) Zubiri, Javier (1963): «El hombre. Realidad Personal»
en Revista de Occidente, Guadalajara, UAG p 5-29
(4) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba
p.20.
(5) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba.
p.20
(6) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba.p.22
(7) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba
p.23.
(8) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba
p.97
(9) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba
p.119.
(10) Caturelli, Alberto (1982): Filosofía de la
educación, Argentina, Universidad de Córdoba,
p.121.
(11) Tapscott, Don (1998): La generación "N"
Mac Graw. Hill. 1998. N.Y. EEUU
1.- Emprendedor independiente 2.- Mente abierta, 3.- Colaboración,
4.- Aplicación de la tecnología, 5.-Cultura
de la Innovación, 6.- Preocupación responsable,
7.- Investigación, 8.- Inmediatez en tiempo real, 9.-
Escepticismo como capital corporativo, 10.- Cultura de la
confianza.
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