OEI

Organizaci贸n
de Estados
Iberoamericanos


Para la Educaci贸n,
la Ciencia
y la Cultura

VII CUMBRE IBEROAMERICANA
de Jefes de Estado y Presidentes de Gobierno
Declaraci贸n de Margarita

8 y 9 de noviembre de 1997

VII Cumbre

PRIMERA PARTE: Los valores 茅ticos de la democracia
SEGUNDA PARTE: La Cooperaci贸n derivada de las Cumbres de la Conferencia Iberoamericana
TERCERA PARTE: Asuntos de Especial Inter茅s
Jefes de Estado y de Gobierno de los Pa铆ses Iberoamericanos
Regresar a Cumbres y Conferencias Iberoamericanas

PRIMERA PARTE LOS VALORES 脡TICOS DE LA DEMOCRACIA

INTRODUCCI脫N

1. Los Jefes de Estado y de Gobierno de los pa铆ses iberoamericanos reunidos en la isla de Margarita, Rep煤blica de Venezuela, los d铆as 8 y 9 de noviembre de 1997, hemos centrado la reflexi贸n de la VII Cumbre Iberoamericana en el tema de Los Valores Eticos de la Democracia. Las seis Cumbres anteriores nos han conducido, desde 1991, a fortalecer cada vez m谩s los lazos de uni贸n de nuestra Comunidad que se ha consolidado como espacio de concertaci贸n y cooperaci贸n de caracter铆sticas propias.

2. El asunto central de esta Reuni贸n de Jefes de Estado y de Gobierno tiene estrecha relaci贸n con las reflexiones sobre gobernabilidad de la VI Cumbre Iberoamericana y con el compromiso de nuestros pa铆ses con la defensa de la democracia, el Estado de Derecho, el pluralismo pol铆tico, las libertades fundamentales y los derechos humanos, los principios de soberan铆a y de no intervenci贸n, el derecho de cada pueblo de construir libremente, en paz, estabilidad y justicia su sistema pol铆tico y sus instituciones, y la existencia de un sistema justo de relaciones internacionales 茅ticas, democr谩ticas, y en condiciones de paz y seguridad, en un marco de respeto a los principios de convivencia Internacional consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
En la Declaraci贸n de Vi帽a del Mar afirmamos que la ra铆z 茅tica de la actividad pol铆tica constituye el fundamento m谩s importante del respeto hacia esta actividad y que elevar su calidad, la de su dirigencia y el debate p煤blico debe ser una tarea compartida por todos.
Ratificamos, por consiguiente, el compromiso all铆 asumido para promover la revalorizaci贸n de la pol铆tica en la vida diaria de nuestros pueblos, estimulando su participaci贸n pol铆tica y social, fortaleciendo, desde la mas temprana edad escolar los programas de formaci贸n ciudadana y de educaci贸n para la democracia y la participaci贸n, propiciando la capacitaci贸n de dirigentes pol铆ticos, a fin de que se mantenga y crezca un inter茅s generalizado por el perfeccionamiento del r茅gimen democr谩tico, y de los 贸rganos y estructuras que lo conforman.

3. Declaramos estar convencidos que la democracia es no s贸lo un sistema de gobierno, sino tambi茅n una forma de vida a la que los valores 茅ticos dan consistencia y perdurabilidad. La tolerancia, la capacidad de valorar y aceptar el pluralismo; el derecho a la libre expresi贸n y al debate p煤blico; el respeto, la promoci贸n y la protecci贸n de los derechos humanos, la aplicaci贸n de las reglas de la convivencia civilizada establecidas por la ley; la validez del di谩logo en la soluci贸n de los conflictos; la transparencia y la responsabilidad de la gesti贸n p煤blica son principios jur铆dicos y valores 茅ticos de la pr谩ctica democr谩tica, que debemos fortalecer y promover dentro de efectivos programas y estrategias nacionales de formaci贸n ciudadana.

4. En esta VII Cumbre ratificamos nuestra voluntad de continuar en el camino de fortalecer y perfeccionar nuestros sistemas democr谩ticos, de progresar cada vez m谩s en el respeto y protecci贸n a los derechos humanos, de garantizar el respeto del estado de derecho, de lograr un 贸ptimo equilibrio entre equidad y eficiencia en nuestros sistemas econ贸micos, con el objeto de la b煤squeda de la justicia social, de mejorar nuestros sistemas de administraci贸n de justicia, de elevar el nivel de la 茅tica p煤blica, de contribuir, conforme con la legislaci贸n vigente en cada pa铆s, a un eficiente funcionamiento de los partidos pol铆ticos y de los procesos electorales, de velar por la libertad de expresi贸n como elementos fundamentales de nuestros sistemas democr谩ticos, y de incentivar a nuestros pueblos para su participaci贸n activa en la consecuci贸n de tales prop贸sitos.

I. LA PROMOCI脫N, RESPETO Y GARANT脥A DE LOS DERECHOS HUMANOS

5. Los Jefes de Estado y de Gobierno reiteramos el compromiso de nuestra Comunidad con la 茅tica y los valores que orientan la democracia y que hacen posible la promoci贸n, el respeto y la garant铆a de los derechos humanos, raz贸n de ser y contenido de dicha forma de gobierno. Reafirmamos que la democracia, el desarrollo sostenible, el respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, son interdependientes y se refuerzan mutuamente, y bas谩ndose por igual en los principios de objetividad, imparcialidad y universalidad. Enfatizamos igualmente la obligaci贸n del Estado de promover y garantizar la plena vigencia de todos los derechos humanos, sobre la base de una cooperaci贸n internacional dentro de un clima que excluya la confrontaci贸n, que apunte al fortalecimiento y actualizaci贸n de acciones comunes dirigidas a la promoci贸n, protecci贸n y defensa de estos derechos.

6. El objetivo de alcanzar la gobernabilidad en una democracia eficiente y participativa, seg煤n los t茅rminos se帽alados por la VI Cumbre Iberoamericana, reclama, en consecuencia, de un esfuerzo individual y colectivo por parte de nuestros Estados, y de nuestras sociedades para profundizar y arraigar en las instituciones una cultura de los derechos humanos basada en la dignidad, la libertad, la igualdad, la no discriminaci贸n y la solidaridad.
Reconocemos que estos derechos son universales, indivisibles e interdependientes.

7. Los valores que dan soporte a la democracia dentro de nuestra Comunidad y que se traducen en derechos, deberes y garant铆as han adquirido expresi贸n y vigencia dentro de nuestros ordenamientos constitucionales y en los tratados internacionales ya incorporados a nuestro derecho interno. Reconocemos, sin embargo, la necesidad de realizar un esfuerzo mayor para eliminar los obst谩culos que todav铆a impiden o limitan el pleno respeto y la garant铆a de todos los derechos humanos.

8. Apoyamos la iniciativa, seg煤n la legislaci贸n interna de cada pa铆s, para impulsar la suscripci贸n o adhesi贸n de nuestros pa铆ses a los tratados internacionales sobre derechos humanos de alcance universal, regional, generales o particulares, de los cuales todav铆a no seamos parte. Reconocemos la importancia del desarrollo progresivo en la aplicaci贸n de las normas internacionales y nacionales que garanticen tales derechos, y de lo cual son ejemplo las recientes reformas constitucionales adoptadas por algunos pa铆ses iberoamericanos. En ese marco, destacamos la importancia de promover el respeto al derecho internacional humanitario y a los principios humanitarios reconocidos universalmente.

9. Reiteramos la obligaci贸n de los Estados de promover y proteger todos los derechos humanos, civiles, culturales, econ贸micos, pol铆ticos y sociales, incluyendo el derecho al desarrollo, que son interdependientes e interrelacionados y cuya universalidad es incuestionable. Enfatizamos que la realizaci贸n progresiva de pol铆ticas nacionales e internacionales para asegurar su pleno reconocimiento y ejercicio requieren de la acci贸n conjunta de la sociedad y del Estado. Ello en el contexto de la solidaridad y la justicia social en el 谩mbito internacional y al papel que le corresponde a los organismos e instituciones internacionales.
Asimismo expresamos el inter茅s en que se contin煤e profundizando, en los 谩mbitos pertinentes, la reflexi贸n sobre el concepto del derecho a la paz.

10. Manifestamos que corresponde primordialmente al Estado atender a los sectores m谩s vulnerables de nuestras poblaciones, a fin de combatir la exclusi贸n social, superar la pobreza, la desnutrici贸n, la marginalidad y el analfabetismo, lograr un mayor acceso a los servicios de salud a fin de acordar mecanismos de inserci贸n de estos sectores en nuestras sociedades.
Reafirmamos el reconocimiento de la diversidad de nuestras culturas y el leg铆timo derecho de las poblaciones ind铆genas al desarrollo pol铆tico, econ贸mico, social y cultural.
Apoyamos la tarea de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para aliviar los problemas de los refugiados y de los desplazados internos y nos comprometemos a aunar esfuerzos y orientar la cooperaci贸n internacional para la protecci贸n y ayuda de las v铆ctimas de esta situaci贸n, especialmente personas de la tercera edad, mujeres y ni帽os.

11. Destacamos la importante labor que realizan los organismos internacionales y las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos en la b煤squeda de su respeto, promoci贸n y protecci贸n.

II. LA JUSTICIA SOCIAL

12. Concebimos la justicia social como la realizaci贸n material de la justicia en el conjunto de las relaciones sociales, la cual exige medidas de compensaci贸n a favor de aquellos que requieran un tratamiento especial y diferenciado y que no pueden representar o hacer valer de forma efectiva y p煤blica sus intereses, necesidades o aspiraciones.
Este mismo principio tiene validez en las relaciones entre los pueblos. La justicia social internacional obliga a cada pa铆s, de acuerdo con sus capacidades, a hacer todo lo necesario frente a otros pueblos para lograr el bien com煤n universal. La solidaridad humana no se agota en los t茅rminos de un solo Estado soberano, abraza a todos los pueblos de la humanidad. En consecuencia, los pa铆ses m谩s desarrollados econ贸mica y tecnol贸gicamente, prestar谩n su colaboraci贸n a los pa铆ses menos desarrollados.

13. La aplicaci贸n de la justicia social internacional conduce al bien com煤n universal. Es por su naturaleza indivisible y se refiere a las relaciones y conductas rec铆procas entre individuos y entre grupos y naciones, con lo cual se reclama establecer condiciones que permitan y aseguren a todos la capacidad de realizar sus programas de desarrollo con la finalidad de asegurar una vida realmente digna.

14. Reconocemos que los conceptos de estabilidad democr谩tica y desarrollo econ贸mico y social tienden a reforzarse mutuamente, pues las democracias requieren pol铆ticas s贸lidas que aseguren un desarrollo econ贸mico integral de la sociedad. Reconocemos que la vigencia de la justicia social comporta que aquellos con mayor disponibilidad de bienes y servicios, asuman una mayor contribuci贸n en la responsabilidad del Estado de lograr una distribuci贸n de la riqueza mas equitativa, con base s贸lida y estable. De all铆 que la lucha por la justicia social sea un compromiso ineludible para nuestras naciones.

15. La Comunidad Iberoamericana reafirma su compromiso con la b煤squeda de un desarrollo sostenible para nuestros pa铆ses. Por medio de la adopci贸n de este compromiso podremos enfrentar de manera eficaz la superaci贸n de la pobreza y la extrema pobreza, el desaf铆o de alcanzar la plena armon铆a entre la democracia, y la b煤squeda com煤n de una calidad de vida m谩s elevada para sus pueblos, fundada en objetivos integrados y complementarios de car谩cter econ贸mico, social y ambiental. La consolidaci贸n de la democracia tendr谩 plena validez en el marco de econom铆as que se sustentan en los principios de solidaridad, justicia social y equidad.

16. Reiteramos el compromiso de nuestros gobiernos de continuar avanzando en el logro de los objetivos contenidos en la Declaraci贸n de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de Copenhague de marzo de 1995: erradicar la pobreza, fomentar el empleo productivo y restablecer la integraci贸n social; estimular, con la m谩s amplia participaci贸n de todos los sectores sociales, el dise帽o y la puesta en marcha de pol铆ticas econ贸micas destinadas a incrementar el bienestar de nuestras sociedades y vinculadas con pol铆ticas sociales eficientes, eficaces, participativas y aptas para combatir la desigualdad social. Igualmente, nos mantendremos atentos ante los desaf铆os que las situaciones de injusticia social en nuestros pa铆ses puedan implicar para nuestras democracias.

17. Coincidimos en que el 谩mbito de aplicaci贸n de la justicia social no debe reducirse a los aspectos materiales, tambi茅n exige proporcionar acceso a la educaci贸n en condiciones de igualdad, a los bienes culturales, de las ciencias, de las t茅cnicas y las artes, as铆 como preservar la pluralidad de las culturas que constituye una de nuestras principales riquezas, promover su desarrollo y aportar a otros pueblos los valores humanistas que ellas expresan.

III . LA ADMINISTRACI脫N DE JUSTICIA

18. La justicia consiste principalmente en la aplicaci贸n de un orden jur铆dico que preserve la dignidad, la libertad, el respeto a los derechos humanos, la igualdad de acceso y oportunidades, la iniciativa de las personas y de las comunidades, el combate a la impunidad y garantice el cumplimiento de sus obligaciones por parte de los Estados y las personas.

19. La administraci贸n de justicia debe inspirarse en valores 茅ticos. Corresponde al Estado asegurar su imparcialidad y objetividad, as铆 como la igualdad y respeto de la dignidad de las personas, ajenos a las conveniencias del poder ya sean econ贸micas, sociales, o pol铆ticas, de conformidad con lo dispuesto en la legislaci贸n de cada pa铆s sobre derechos y deberes. La administraci贸n de justicia con su contenido 茅tico debe ser simple, accesible, pronta, 谩gil, pr贸xima al ciudadano y equitativa en sus decisiones. Ha de ser independiente en cuanto a su actuaci贸n y a los criterios aplicados por los funcionarios judiciales; efectiva y flexible, en lo que ata帽e a sus mecanismos de soluci贸n de controversias; e id贸nea, en lo referente a la conducta profesional y 茅tica de dichos funcionarios.

20. Reconocemos que la actuaci贸n de los 贸rganos judiciales incide en gran medida en la concreci贸n y efectividad de la seguridad jur铆dica, y en la lucha contra la impunidad, por ello propiciamos la promulgaci贸n de normas claras cuya publicidad aplicaci贸n y cumplimiento, aseguren la existencia del pleno estado de derecho y la convivencia democr谩tica. La seguridad jur铆dica implica el establecimiento de normas cuya aplicaci贸n eficaz logra el respeto y el cumplimiento de los derechos y obligaciones de las personas naturales y jur铆dicas.

21. Ratificamos que en un sistema democr谩tico corresponde principalmente al Poder, 贸rgano o rama judicial, la funci贸n de dirimir controversias y litigios mediante la interpretaci贸n y la aplicaci贸n de las normas que integran el orden jur铆dico del Estado. Saludamos asimismo la actualizaci贸n y renovaci贸n que se viene implementando en las legislaciones de algunos de nuestros pa铆ses, a fin de adaptarlas a las aspiraciones leg铆timas de nuestros pueblos.

22. La reforma de la administraci贸n de justicia que estamos apoyando incluye, entre otros objetivos, el de asegurar su mayor eficiencia, de garantizar la tutela de los derechos humanos y de facilitar el acceso expedito de los ciudadanos a las decisiones judiciales, de conformidad con las circunstancias y la legislaci贸n de cada pa铆s.

23. Para apoyar las acciones destinadas al mejoramiento de la administraci贸n de justicia seg煤n las circunstancias y caracter铆sticas de cada pa铆s, impulsaremos un intercambio de experiencias entre nuestros Estados en materia de reforma judicial y pol铆ticas judiciales.
Nos comprometemos a promover una mayor cooperaci贸n y asistencia internacional en la lucha contra todas las formas de delincuencia organizada internacional.

IV. 脡TICA Y ADMINISTRACI脫N P脷BLICA

24. Estamos convencidos de que la Administraci贸n P煤blica debe estar regida por estrictas normas que provengan no s贸lo del derecho sino tambi茅n de una 茅tica que lo fundamenta. El Estado de Derecho para alcanzar su plenitud y efectiva vigencia ha de estar basado en valores y principios 茅ticos.

25. Saludamos los esfuerzos que se realizan en varios de nuestros pa铆ses por definir y establecer c贸digos de conducta 茅tica de los funcionarios y empleados p煤blicos. Estos instrumentos normativos, deber谩n contener principios reguladores susceptibles de ser concretados y aplicados a los diferentes tipos de comportamientos administrativos y a los problemas 茅ticos que afrontan los diversos organismos administrativos. Es necesario establecer igualmente los medios adecuados, seg煤n el orden jur铆dico de cada pa铆s, a fin de vigilar, preservar y fomentar la 茅tica p煤blica. Estos mecanismos deben orientar sus actividades dentro de los criterios de la defensa del estado de derecho, de los derechos humanos y de los intereses de la sociedad.

26. El reto de la democracia en los albores del siglo XXI, ser谩 responder cada vez m谩s al compromiso de la eficiencia bas谩ndonos en los postulados de libertad, igualdad y justicia que inspiran a los sistemas democr谩ticos. Una empresa de tanta trascendencia no debe limitarse, sin embargo, a organismos oficiales sino que debe convocar a la sociedad civil.

27. Reconocemos que la corrupci贸n, en sus diferentes formas y variantes, es un flagelo universal que tambi茅n afecta a nuestros pa铆ses y puede llegar a generar desestabilizaci贸n institucional, alteraci贸n en las reglas de competencia y desconfianza en las instituciones democr谩ticas. Por ello, en esta VII Cumbre nos comprometemos a seguir trabajando a nivel nacional y regional para prevenir, detectar, combatir y sancionar las conductas delictivas que conforman la corrupci贸n, fortaleciendo los mecanismos que estimulen la participaci贸n ciudadana en la prevenci贸n y lucha contra estos delitos.
Con ese objetivo destacamos la necesidad de impulsar la cooperaci贸n judicial internacional en el marco del respeto a la soberan铆a de los Estados. Este compromiso debe ser concebido como una labor continua y permanente.

28. Estimamos tambi茅n necesaria la cooperaci贸n, de conformidad con el derecho interno de cada pa铆s, de sus disposiciones de procedimiento y con los acuerdos bilaterales o multilaterales, como la Convenci贸n Interamericana contra la Corrupci贸n, para la revisi贸n de las legislaciones bancarias y controlar el establecimiento de "para铆sos fiscales" y otras semejantes, causantes no s贸lo del fomento a la corrupci贸n sino tambi茅n de legitimaci贸n de capitales provenientes del tr谩fico de drogas.
Al seguir con atenci贸n el rechazo de la opini贸n p煤blica a las pr谩cticas del soborno, destacamos los esfuerzos de la Organizaci贸n Mundial de Comercio para lograr un acuerdo sobre la transparencia de la contrataci贸n p煤blica

29. Con base en los lineamientos anteriores fomentaremos la informaci贸n, la difusi贸n y el estudio de mecanismos dirigidos al combate contra la corrupci贸n as铆 como la cooperaci贸n internacional en esta materia.

V.- PARTIDOS POL脥TICOS Y TRANSPARENCIA DE LOS PROCESOS ELECTORALES

30. Coincidimos en que la consolidaci贸n del sistema democr谩tico en Iberoam茅rica debe propugnar la mayor credibilidad en su funcionamiento, resaltando el papel esencial que las agrupaciones y partidos pol铆ticos as铆 como los gobiernos cumplen en el desarrollo de la vida democr谩tica.

31. Reafirmamos que el desarrollo del sistema pol铆tico democr谩tico, a trav茅s de las figuras de la representaci贸n y la participaci贸n, implica necesariamente el aporte de las agrupaciones y partidos pol铆ticos, en concordancia con la vigencia de los valores de libertad, igualdad, bienestar, orden y justicia. Una de las cualidades m谩s sobresalientes de la democracia es la participaci贸n popular en todos los 谩mbitos de la vida social, por lo que urge que los Estados concreten esfuerzos y promuevan acciones que involucren a los diversos sectores sociales y que garanticen la adecuada combinaci贸n de los mecanismos de participaci贸n con los de representaci贸n.

32. La tarea de los partidos no se agota en el acto comicial. Su funci贸n tambi茅n debe servir como canal de comunicaci贸n rec铆proca entre los 贸rganos del Estado y la sociedad y promover la participaci贸n ciudadana. Para ello es necesario potenciar la capacidad pol铆tica de las agrupaciones y de los partidos como articuladores y agregadores de demandas sociales, as铆 como de formuladores de propuestas program谩ticas que los configuren como centros de discusi贸n para los problemas de nuestros pueblos y de conformaci贸n de opciones que orienten el debate y la vida p煤blica.

33. La creciente exigencia de nuestros pueblos de fortalecer m谩s la participaci贸n en las decisiones que afectan a la sociedad, demanda que las pol铆ticas p煤blicas sean amplias y participativas. Ello nos compromete al dise帽o de nuevas formas de participaci贸n de los ciudadanos donde las opiniones sociales puedan manifestarse m谩s espont谩neamente, y servir de punto de referencia a la actuaci贸n de los gobernantes. De conformidad con la legislaci贸n de cada pa铆s, consideramos necesario estimular los mecanismos de participaci贸n ciudadana con el concurso y el compromiso de los partidos pol铆ticos y de los gobernantes.

34. Reiteramos que es necesario que las agrupaciones y los partidos refuercen la definici贸n de sus programas, modernicen sus organizaciones, establezcan modalidades transparentes de financiamiento y refuercen su capacidad de adaptaci贸n a las nuevas exigencias de la realidad y a las reformas institucionales de cada pa铆s.

35. La transparencia de los modelos organizativos y de las actuaciones en el sistema pol铆tico exigen igualmente someter a la inspecci贸n p煤blica, no s贸lo las conductas de dirigentes y militantes sino tambi茅n los medios de financiamiento que tradicionalmente reciben los partidos pol铆ticos. La cuesti贸n del financiamiento de la pol铆tica tiene una importancia 茅tica fundamental para la democracia pues de su adecuada soluci贸n depende en gran medida la igualdad de acceso a las posiciones pol铆ticas y la toma de decisiones p煤blicas orientadas al bien colectivo y no a intereses particulares.

36. Es necesario que los procesos electorales no sean exclusivamente tutelados y controlados por los intereses de los partidos y gobiernos, lo cual involucra la necesaria participaci贸n de la sociedad civil para legitimar la fuente de origen de los organismos electorales y la transparencia de los procesos. Es necesario tambi茅n, de acuerdo con al ordenamiento interno de cada pa铆s, estimular la autonom铆a de los organismos electorales frente al Poder Ejecutivo.

37. Todo r茅gimen democr谩tico se encuentra vinculado a transformaciones permanentes para corregir las imperfecciones y defectos que se presentan en su ejercicio. S贸lo el sistema democr谩tico permite un proceso constante de atenci贸n a la marcha de su desarrollo y de denuncia ante sus retrocesos. Nuestro compromiso es no cejar en el perfeccionamiento de la democracia y fortalecer los mecanismos de participaci贸n ciudadana a trav茅s de los partidos pol铆ticos y las organizaciones de la sociedad civil, garantizando el acceso, la transparencia y credibilidad de dichos mecanismos, mediante elecciones libres y peri贸dicas .

VI.- DERECHO A LA INFORMACI脫N

38. Por constituir requisito indispensable de la democracia, reafirmamos los derechos a la libertad de expresi贸n, de informaci贸n y de opini贸n, fundamentos del derecho que tienen las personas a recibir informaci贸n libre y veraz, sin censura ni restricciones.

39. Sostenemos que esas libertades requieren de la presencia y funcionamiento de una pluralidad de medios de comunicaci贸n libres. Por otra parte el fomento a la educaci贸n y la cultura contribuye al pleno ejercicio del derecho a la informaci贸n.

40. Convencidos de la importancia de los medios de comunicaci贸n en la consolidaci贸n y fortalecimiento de la democracia, expresamos nuestro reconocimiento al papel que estos han desempe帽ado en la formaci贸n de la sociedad democr谩tica iberoamericana el cual debe fortalecerse permanentemente a trav茅s del ejercicio creciente de un periodismo 茅tico y de responsabilidad social.

41. Particular inter茅s y atenci贸n nos merece el crecimiento y expansi贸n de las innovaciones tecnol贸gicas de la comunicaci贸n. Este proceso, que marca profundamente el fin de siglo, crea en nuestras sociedades oportunidades y esperanzas para el mejoramiento de la calidad de vida, tambi茅n entra帽a desaf铆os por sus implicaciones para la preservaci贸n de la identidad cultural de nuestros pueblos. Resultar谩 oportuno asumir la responsabilidad compartida que representa para los Estados, las instituciones sociales, educativas y culturales, y los sectores empresariales de Iberoam茅rica, el posibilitar y facilitar el m谩s amplio acceso y uso por parte de la poblaci贸n de estas innovaciones tecnol贸gicas de la comunicaci贸n y de la informaci贸n, fortaleciendo al mismo tiempo nuestro acervo cultural e identidad nacional. Asimismo, expresamos nuestra confianza en que los medios de comunicaci贸n iberoamericanos difundan la realidad y los valores compartidos de nuestra comunidad.

42. Al reiterar el derecho a las libertades de expresi贸n, de informaci贸n, de opini贸n, lo hacemos de conformidad con nuestras respectivas legislaciones nacionales y con los principios y normas consagrados en diversos instrumentos internacionales sobre la materia.

43. Los Jefes de Estado y de Gobierno condenamos en茅rgicamente los ataques y cualquier otra forma de violencia o coacci贸n contra los medios de comunicaci贸n, los periodistas y comunicadores. Estos actos constituyen atentados a la actividad de los medios de comunicaci贸n y a la libertad de expresi贸n.

REUNIONES SECTORIALES, AGRADECIMIENTOS, CONVOCATORIA

44. Tomamos nota de las siguientes Declaraciones:

Asimismo tomamos nota con inter茅s de la celebraci贸n del Encuentro Iberoamericano : "La juventud y los valores 茅ticos de la democracia: un debate necesario", realizado en la ciudad de Caracas del 12 al 15 de octubre de 1997.

45.- Manifestamos nuestra gratitud al Excelent铆simo Se帽or Presidente Rafael Caldera y por su intermedio al Gobierno y al pueblo de la Rep煤blica de Venezuela por la calidez y gentileza con que hemos sido recibidos en la Isla de Margarita. Asimismo deseamos expresar nuestro agradecimiento a la Comisi贸n Organizadora de la VII Cumbre Iberoamericana por la organizaci贸n de esta Cumbre y especialmente por el desempe帽o de la Secretar铆a Pro-Tempore de la Conferencia Iberoamericana, durante 1997.

46.- Convocamos a todos los Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoam茅rica a la VIII Cumbre Iberoamericana, en Portugal, en 1998.

SEGUNDA PARTE: LA COOPERACI脫N DERIVADA DE LAS CUMBRES DE LA CONFERENCIA IBEROAMERICANA

1.- Manifestamos nuestra convicci贸n de que la cooperaci贸n entre las naciones continuar谩 siendo, en el pr贸ximo siglo, un elemento fundamental de las relaciones internacionales. La cooperaci贸n no s贸lo es una expresi贸n pol铆tica de las relaciones entre gobiernos, sino tambi茅n, un v铆nculo 茅tico que trasciende las estructuras gubernamentales y las fronteras geogr谩ficas para influir de modo directo en las sociedades, en las que los ciudadanos son cada vez m谩s protagonistas y desempe帽an un papel m谩s destacado en un nuevo contexto de interrelaci贸n e integraci贸n, determinado por la participaci贸n social y la apertura econ贸mica, la democratizaci贸n y el desarrollo de los medios de comunicaci贸n.

2.- Propiciamos una cooperaci贸n para el desarrollo que incorpore a las m谩s diversas instituciones de Iberoam茅rica y que con sus acciones fortalezca el respeto a los derechos humanos y a la democracia como forma de vida. La cooperaci贸n deber谩 orientar su quehacer de acuerdo con los principios de participaci贸n, responsabilidades compartidas y eficacia, a fin de lograr avances reales y resultados tangibles que apunten a una mayor justicia social y al bienestar de nuestros pueblos.

3.- Nos congratulamos por la evoluci贸n positiva en la estructura jur铆dica y organizativa de las actividades de cooperaci贸n derivadas de las Cumbres Iberoamericanas, materializada con la entrada en vigor del Convenio para la Cooperaci贸n en el marco de la Conferencia Iberoamericana.

4.- Resaltamos la adaptabilidad y flexibilidad del sistema de cooperaci贸n iberoamericano como una caracter铆stica positiva que responde a las necesidades y a la diversidad de pa铆ses que conforman este foro, permitiendo acoger iniciativas tanto de sectores p煤blicos como privados de nuestras sociedades, incluyendo instituciones de la sociedad civil.

5.- Reconocemos con benepl谩cito los importantes esfuerzos que han venido realizando algunos pa铆ses iberoamericanos, al incrementar sus contribuciones a los diferentes programas en ejecuci贸n, a la vez que resaltamos la consolidaci贸n t茅cnica y financiera de esas actividades, que conducen a la reafirmaci贸n de la identidad y la solidaridad iberoamericanas.

6.- Celebramos la reciente creaci贸n del mecanismo de capitalizaci贸n del Fondo Ind铆gena, con la valiosa contribuci贸n de algunos gobiernos, que permitir谩 consolidar proyectos iberoamericanos en beneficio del desarrollo de las poblaciones ind铆genas de nuestros pa铆ses.

7.- Destacamos el avance que se ha logrado en los programas en ejecuci贸n y asimismo la importancia de la incorporaci贸n en esta Cumbre de nuevas iniciativas de cooperaci贸n, tales como: el apoyo a la peque帽a y mediana empresa; la preservaci贸n y difusi贸n de la memoria hist贸rica com煤n a trav茅s de los archivos iberoamericanos; la investigaci贸n agr铆cola, las acciones focalizadas para la disminuci贸n de la pobreza y las viviendas alternativas de inter茅s social. Esta variedad de iniciativas son el reflejo de la diversidad de relaciones que existen entre nuestros pa铆ses y la vigencia de este espacio de cooperaci贸n, para buscar soluciones compartidas a los desaf铆os comunes que se nos plantean.

8.- En este contexto, consideramos la adopci贸n de un logotipo como un s铆mbolo que facilitar谩 la identificaci贸n de las acciones de cooperaci贸n resultantes de los trabajos de las diferentes Cumbres, y dar谩 testimonio de nuestra decidida voluntad de trabajar juntos.

9.- En este sentido, nos satisface la realizaci贸n de Reuniones Sectoriales en el marco de la Conferencia Iberoamericana, las que han permitido definir estrategias comunes, evitar duplicidad de esfuerzos y asumir una participaci贸n proactiva entre las instituciones de nuestros pa铆ses.

10.- Reconocemos que la cooperaci贸n entre nuestros pa铆ses es el mecanismo que debe concretar la voluntad que hemos expresado de buscar conjuntamente las soluciones a problemas que nos son comunes, y de brindar a nuestros pueblos la posibilidad de responder a sus aspiraciones con un esp铆ritu iberoamericano.

11.- Hemos constatado con satisfacci贸n que en el marco de las Cumbres Iberoamericanas, el proceso de la cooperaci贸n ha adquirido un grado de madurez que lo convierte en un instrumento eficaz para complementar nuestros esfuerzos de desarrollo. Por ello, reiteramos nuestra voluntad de apoyar y fortalecer la coordinaci贸n de las acciones de cooperaci贸n iberoamericana para dar a los programas y proyectos acordados y aprobados un seguimiento efectivo que garantice su m谩ximo impacto en beneficio de los pueblos de Iberoam茅rica.

TERCERA PARTE ASUNTOS DE ESPECIAL INTERES

SUPERACI脫N DE LA POBREZA

1.- Conscientes que en el contexto actual el superar la pobreza en la regi贸n, demanda la ejecuci贸n de programas que garanticen a la poblaci贸n el acceso a los servicios de educaci贸n, salud, justicia e infraestructura, de modo que puedan tener una mejor calidad de vida, acceder a mejores empleos y obtener mayores ingresos, reafirmamos que la inversi贸n social debe estar dirigida a la promoci贸n de oportunidades para que las personas m谩s pobres puedan incorporarse de manera productiva y sostenida a la econom铆a.

DEUDA EXTERNA

2.- Conscientes de que para algunos pa铆ses de la comunidad iberoamericana, la gravosa carga que representa la deuda externa afecta seriamente las posibilidades del desarrollo social y humano de sus pueblos, manifestamos nuestro decidido respaldo para que se considere la posibilidad de otorgar un tratamiento m谩s flexible, a fin de que se pueda aliviar el servicio de esas deudas en beneficio de programas sociales que aseguren, en nombre de la justicia social y de la solidaridad, el mejoramiento del nivel de vida de los sectores m谩s necesitados.

CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO

3.- Destacamos, igualmente, la aprobaci贸n del Programa adoptado por la XIX Asamblea Extraordinaria de la ONU para continuar instrumentando el programa 21 de la Cumbre de la Tierra, as铆 como su contribuci贸n para evitar un retroceso en el compromiso de la comunidad internacional con el desarrollo sostenible.

TERRORISMO

4.- Reafirmamos nuestra condena al terrorismo en todas sus formas y reiteramos nuestro compromiso de combatirlo, conjunta y firmemente y a trav茅s de todos los medios legales, porque erosiona la convivencia pacifica y civilizada y afecta al estado de derecho y al ejercicio democr谩tico.

5.- Reconocemos los decididos esfuerzos y avances de algunos pa铆ses de nuestra Comunidad en su lucha contra el terrorismo, y reafirmamos la vigencia de los diversos compromisos asumidos por nuestros Estados para reforzar la cooperaci贸n internacional contra este flagelo.

ACUERDO DE PAZ

6.- Recordando la transcendental importancia de la firma del Acuerdo de Paz firme y duradera entre el Gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), el 29 de diciembre del a帽o pasado, que signific贸 un s贸lido aporte al fortalecimiento de la democracia, la paz y la reconciliaci贸n en nuestros pueblos, asumimos el compromiso de apoyar y cooperar con el Gobierno de Guatemala en sus esfuerzos para la Implementaci贸n de los Acuerdos suscritos, convencidos que solo de esa manera se lograr谩 la estabilidad social y econ贸mica de sus habitantes

INSTITUCIONALIDAD CENTROAM脡RICANA

7.- Respaldamos la decisi贸n de los Presidentes Centroamericanos de iniciar el proceso hacia la Uni贸n Centroamericana de manera gradual y progresiva, contenida en la Declaraci贸n de Nicaragua, del 2 de septiembre de 1997. Esta iniciativa, afirma que Centroam茅rica es una Comunidad pol铆tica, econ贸mica, social, ambiental y cultural, que vive un momento hist贸rico excepcional caracterizado por la existencia de gobiernos democr谩ticos, y en donde se ha establecido la paz firme y duradera, profundizandose a煤n m谩s los compromisos en materia de integraci贸n, cuyos lineamientos se establecen en la XIX Reuni贸n de Presidentes Centroamericanos, dirigidos hacia la conformaci贸n de la Uni贸n Centroamericana, como expresi贸n superior de la asociaci贸n comunitaria establecida en el Protocolo de Tegucigalpa de 1991.

MANTENIMIENTO DE LA PAZ

8.- Creemos oportuno destacar la importancia que le adjudicamos al rol de las Naciones Unidas en el mantenimiento de la Paz y de la Seguridad Internacionales. En ese sentido, consideramos que, sobre la base de los prop贸sitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, las operaciones de mantenimiento de la paz constituyen un valioso instrumento para la soluci贸n de los conflictos.

9.- Las Naciones de nuestra Comunidad que participan en las operaciones de mantenimiento de la paz, otorgan una especial relevancia a dicha participaci贸n y examinar谩n los medios de establecer una mayor coordinaci贸n entre s铆 con vistas a que 茅sta participaci贸n sea a煤n mas fruct铆fera.

MECANISMO DE LOS GRUPOS DE AMIGOS EN LOS PROCESOS DE PAZ Y DEMOCRATIZACI脫N

10.- Reiteramos nuestro apoyo a las gestiones emprendidas por los Grupos de Pa铆ses Amigos del Secretario General de la ONU y por el Secretario General de la OEA en Am茅rica Latina y el Caribe, donde han contribuido de manera decisiva a la consolidaci贸n de la paz, al fortalecimiento de la democracia y de sus instituciones. Dichas gestiones que han beneficiado a los pa铆ses en conflicto, tambi茅n han permitido la transformaci贸n de los mismos y del sistema internacional vigente.

DESARME Y NO PROLIFERACI脫N

11.- Refrendamos nuestro compromiso con los objetivos de lograr la no proliferaci贸n de armas nucleares y la adopci贸n de un programa de desarme que tenga como meta su total eliminaci贸n.

TR脕FICO IL脥CITO DE ARMAS

12.- Expresamos nuestro reconocimiento a las negociaciones llevadas a cabo en el marco del Grupo de R铆o y de la OEA que culminaron con la adopci贸n de la Convenci贸n Interamericana contra la Producci贸n y el Tr谩fico Il铆cito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales relacionados, la cual se abrir谩 a la firma los d铆as 13 y 14 de noviembre de 1997.

MINAS TERRESTRES ANTIPERSONAL

13.- Expresamos nuestro reconocimiento a los esfuerzos nacionales e internacionales dirigidos a revertir la tendencia, a煤n creciente, al uso indiscriminado y la transferencia de minas terrestres antipersonal, en especial por sus reprobables efectos sobre la poblaci贸n civil. Igualmente, tomamos nota con inter茅s de las negociaciones que culminaron con la adopci贸n de la Convenci贸n sobre la Prohibici贸n del Empleo, Almacenamiento, Producci贸n y Transferencia de Minas Antipersonal y su Destrucci贸n.

DESMINADO EN CENTROAM脡RICA

14.- Reiteramos nuestra exhortaci贸n a la comunidad internacional a continuar cooperando y apoyando t茅cnica y financieramente a los pa铆ses centroamericanos en sus esfuerzos para la remoci贸n de minas antipersonal y la rehabilitaci贸n de las v铆ctimas, a fin de que puedan concluir antes del a帽o 2.000 los programas de desminado.

MEDIDAS DE FOMENTO DE LA CONFIANZA

15.- Expresamos nuestro inter茅s en continuar promoviendo Medidas de Fomento de la Confianza y de la Seguridad entre la Comunidad Iberoamericana, las cuales pueden ser adoptadas libremente como opci贸n de cada pa铆s para contribuir a consolidar un clima de confianza y seguridad mutua. En este sentido, manifestamos complacencia por la realizaci贸n de la Conferencia Regional de San Salvador sobre Medidas de Fomento de la Confianza y de la Seguridad en seguimiento de la Conferencia de Santiago.

MEDIDAS UNILATERALES

16.- Expresamos nuestra preocupaci贸n por la creciente tendencia a aplicar unilateral y extraterritorialmente medidas legislativas internas de un Estado a otros, las cuales violan normas y principios del derecho internacional y la soberan铆a de los Estados.

17.- Esta tendencia que se ha hecho patente adem谩s en las evaluaciones sobre derechos humanos, en los procesos de certificaci贸n en la lucha contra el narcotr谩fico, en cuestiones medioambientales y en los intentos por condicionar la cooperaci贸n en las formas de votaci贸n de los pa铆ses en los organismos Internacionales, afecta el orden internacional y la armon铆a que debe regir las relaciones entre los Estados.

18.- En particular, reiteramos nuestro en茅rgico rechazo a la puesta en pr谩ctica de la denominada Ley Helms Burton, as铆 como a las recientes acciones del Congreso de los Estados Unidos orientadas a ampliar el alcance de tal legislaci贸n. Exhortamos al Gobierno de los Estados Unidos de Am茅rica para que reconsidere la puesta en pr谩ctica de dicha Ley, que atenta contra los principios que rigen la convivencia internacional y es contraria al esp铆ritu de cooperaci贸n y amistad que debe caracterizar las relaciones de todos los miembros de la Comunidad Internacional

LUCHA CONTRA LAS DROGAS Y LOS DELITOS CONEXOS

19.- Reafirmamos nuestro firme compromiso de cooperar en la lucha contra el consumo, la producci贸n, el tr谩fico, la distribuci贸n de drogas il铆citas, y sus delitos conexos, en particular el desv铆o de precursores y sustancias qu铆micas esenciales y su comercio il铆cito, el lavado de activos y el tr谩fico de armas, utilizando todos los medios a nuestro alcance, contenidos en las respectivas legislaciones nacionales y en los instrumentos internacionales suscritos, teniendo en cuenta el pleno respeto a la soberan铆a de los Estados y la no intervenci贸n en sus asuntos internos y el principio de la responsabilidad compartida.

20.- Ratificamos nuestro apoyo y compromiso para que la celebraci贸n del Per铆odo Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas para tratar el problema de las drogas y sus delitos conexos, prevista para junio de 1998, permita la adopci贸n de acciones concretas para el fortalecimiento de la cooperaci贸n internacional en materia judicial, de control de los precursores qu铆micos esenciales y estimulantes, reducci贸n de la demanda il铆cita, prevenci贸n y sanci贸n del delito de lavado de dinero, promoci贸n de programas de desarrollo alternativo y coordinaci贸n internacional contra el trafico de drogas, armas y el crimen organizado. Con miras a alcanzar estos objetivos, subrayamos la importancia de estar representados al m谩s alto nivel pol铆tico en este evento.

21.- Reiteramos la necesidad de fortalecer la cooperaci贸n internacional en los programas y proyectos de desarrollo alternativo destinados a atender la necesidades de las comunidades involucradas en los cultivos il铆citos, que garanticen mejores condiciones de vida y la generaci贸n de actividades econ贸micas rentables, que permitan la sostenibilidad de los mismos dentro de un esquema integral en la lucha contra las drogas.

LUCHA CONTRA LA CORRUPCI脫N

22.- Nos comprometemos a combatir colectivamente la corrupci贸n p煤blica y privada, que es uno de los principales enemigos de nuestras sociedades, de la democracia y de la libertad econ贸mica. En este sentido, acogemos con satisfacci贸n la "Declaraci贸n de Lima", adoptada en la VIII Conferencia Anticorrupci贸n celebrada en septiembre de 1997, y exhortamos a nuestros gobiernos a dar cumplimiento a sus recomendaciones con la colaboraci贸n de los sectores p煤blico y privado.

23.- Invitamos a los pa铆ses signatarios que a煤n no lo han hecho a que ratifiquen o adhieran la Convenci贸n Interamericana contra la Corrupci贸n.

PARTICIPACI脫N DE LA MUJER

24.- Afirmamos que la igualdad de oportunidades de mujeres y hombres es fundamental para el equilibrio democr谩tico, garantizado por los valores 茅ticos que responsablemente deben asumir los gobiernos para la toma de decisiones que conlleven la satisfacci贸n de necesidades y aspiraciones de los pueblos.

25.- Proponemos el reconocimiento de la mujer, como un agente fundamental de los procesos de desarrollo econ贸mico y el cambio social, visualizando su aporte al pa铆s y reconocemos la importancia de promover la plena participaci贸n social y pol铆tica de la mujer en los niveles de decisi贸n y de gobierno.

JUVENTUD

26.- Preocupados por los asuntos que inquietan a los j贸venes de nuestros pa铆ses, estamos conscientes y convencidos de que es necesario redoblar los esfuerzos en nuestra gesti贸n gubernamental, con vistas a garantizar la ampliaci贸n de las oportunidades en educaci贸n, empleo, salud y participaci贸n democr谩tica de las nuevas generaciones de iberoamericanos.

POBLACI脫N ADULTA

27.- Conscientes de la existencia de un alto 铆ndice de poblaci贸n adulta en Iberoam茅rica, y teniendo presente la evidente desprotecci贸n de un elevado porcentaje de ella, recomendamos la adopci贸n de pol铆ticas de naturaleza multisectorial que tomen en consideraci贸n los diversos aspectos del tema, incluyendo la distribuci贸n equitativa de los recursos y el acceso igualitario a la atenci贸n m茅dica y otros servicios.

PARTICIPACI脫N DE LAS POBLACIONES IND脥GENAS

28.- Nos comprometemos a tomar en cuenta los modelos de desarrollo propios de las poblaciones ind铆genas, que se caracterizan por una concepci贸n integral de las necesidades de la vida econ贸mica y cultural, sin separar una 谩rea de la otra, a dise帽ar modalidades concretas de asistencia, reconoci茅ndoles plenamente sus derechos de propiedad, as铆 como la protecci贸n de su patrimonio cultural e intelectual. En ese sentido, hacemos un llamado a los organismos de cooperaci贸n t茅cnica y financiera, a brindar su apoyo a los proyectos que les sean presentados para alcanzar dichos objetivos.

MIGRACIONES INTERNACIONALES

29.- Subrayamos la responsabilidad de los Estados de origen y destino de migrantes en cuanto a fortalecer la cooperaci贸n en materia migratoria. En tal sentido, instamos a adoptar, de com煤n acuerdo, medidas tendientes a asegurarles el pleno ejercicio de sus derechos humanos, as铆 como su bienestar social y econ贸mico.

30.- Asimismo, nos solidarizamos con los esfuerzos que realizan los gobiernos centroamericanos para lograr soluciones humanas y adecuadas a la compleja situaci贸n migratoria que enfrentan aquellas personas que se encuentran en situaciones migratorias irregulares en terceros Estados, producto de crisis pol铆ticas anteriores. Apoyamos los esfuerzos de todos los gobiernos interesados en resolver los problemas de las personas que se encuentran en situaci贸n migratoria no documentada. Por ello expresamos la necesidad de evitar la ejecuci贸n de medidas que conlleven deportaciones masivas, y de cooperar en el desarrollo de programas destinados a la plena reinserci贸n de los migrantes en sus pa铆ses de origen.

TRABAJADORES MIGRANTES

31.- Expresamos nuestra profunda preocupaci贸n ante las crecientes manifestaciones de racismo, xenofobia, tratos inhumanos y degradantes y otras formas de discriminaci贸n de que son v铆ctimas los trabajadores migrantes en el mundo y, al efecto, coincidimos en la necesidad de promover compromisos para asegurar el respeto a los derechos humanos y la dignidad de todas las personas. En ese sentido, instamos al pleno respeto al derecho de todos los migrantes de entrar en contacto con un consulado de su pa铆s, en caso de ser detenidos, de conformidad con lo dispuesto en el art铆culo 36 de la Convenci贸n de Viena sobre Relaciones Consulares.

TIMOR ORIENTAL

32.-Nos congratulamos y apoyamos los renovados esfuerzos del Secretario General de las Naciones Unidas con vistas a dar un nuevo impulso al dialogo, tendiente a alcanzar una soluci贸n justa, global e internacionalmente aceptable para la cuesti贸n del Timor Oriental, en el marco de las normas y principios del derecho internacional.

ISLAS MALVINAS

33.- Afirmamos la necesidad de que los Gobiernos de la Rep煤blica Argentina y el Reino Unido de Gran Breta帽a e Irlanda del Norte reanuden, a la brevedad posible, las negociaciones tendientes a encontrar una pronta soluci贸n a la disputa de soberan铆a referida a la cuesti贸n de las Islas Malvinas, de conformidad con las resoluciones de las Naciones Unidas y de la Organizaci贸n de los Estados Americanos y las disposiciones y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo el principio de integridad territorial.

GIBRALTAR

34.- Expresamos nuestro apoyo al proceso negociador entre los gobiernos de Espa帽a y el Reino Unido instaurado por la Declaraci贸n de Bruselas de 1984, para que de acuerdo con la doctrina establecida por la Organizaci贸n de las Naciones Unidas, se encuentre al contencioso de Gibraltar una soluci贸n negociada sobre la base del principio de la Integridad Territorial.

COOPERACI脫N ENERGETICA

35.- Tomando en cuenta el gran potencial de recursos energ茅ticos en Am茅rica Latina, nos congratulamos por los progresos alcanzados en la integraci贸n energ茅tica en esa regi贸n y nos comprometemos a profundizar los esfuerzos tendientes a ampliar la cooperaci贸n en este campo entre los pa铆ses iberoamericanos, con miras a fomentar el libre comercio, la integraci贸n y la inversi贸n intrarregionales.

ENSE脩ANZA DE LA HISTORIA

36.- Reafirmamos que la ense帽anza de la Historia contribuye a promover la solidaridad entre nuestros pueblos y apoyamos a la Organizaci贸n de Estados Iberoamericanos para la Educaci贸n, la Ciencia y la Cultura en sus esfuerzos por concluir el proyecto que viene desarrollando sobre la ense帽anza de la Historia de Iberoam茅rica. Dichas conclusiones ser谩n consideradas en la VIII Conferencia Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.

EXPO 98

37.- Reiteramos nuestro apoyo a la realizaci贸n, en 1998, de la Exposici贸n Mundial de Lisboa, EXPO 98, cuyo tema ser谩 "Los Oc茅anos, un Patrimonio para el Futuro". Atribuimos la mayor importancia a la contribuci贸n que esta exposici贸n traer谩 para una mejor definici贸n de la gesti贸n adecuada de los recursos h铆dricos, as铆 como la preservaci贸n del medio ambiente, preocupaciones 茅stas importantes para nuestros pa铆ses.

PRESERVACI脫N Y PROMOCI脫N DE LAS LENGUAS ESPA脩OLA Y PORTUGUESA

38.- Otorgamos fundamental importancia a la difusi贸n y ense帽anza del espa帽ol y del portugu茅s as铆 como a la preservaci贸n de su uso como idiomas oficiales de trabajo en foros multilaterales.

I CONGRESO INTERNACIONAL DE LENGUA ESPA脩OLA

39.- Reconocemos la labor efectuada por el "Primer Congreso Internacional de la Lengua Espa帽ola", celebrado en Zacatecas, M茅xico, que supone un hito en un proceso que ha de conducir al enriquecimiento, consolidaci贸n y creciente difusi贸n de la lengua espa帽ola, veh铆culo de comunicaci贸n universal y de progreso y transmisor de cultura. Para ello, es esencial un adecuado conocimiento de la misma por lo que apoyamos los esfuerzos para la obtenci贸n de una ense帽anza de calidad de la lengua espa帽ola en los sistemas de educaci贸n primaria y secundaria de nuestros pa铆ses. Asimismo, y seg煤n las conclusiones del citado Congreso, apreciamos los esfuerzos desplegados para el establecimiento de un sistema de circulaci贸n libre y una rebaja de los fletes postales para el libro impreso en espa帽ol.

COMUNIDAD DE PA脥SES DE LENGUA PORTUGUESA (CPLP)

40.- Reconocemos la labor desarrollada en el primer a帽o de existencia de la Comunidad de Pa铆ses de Lengua Portuguesa y hacemos votos para que esta Comunidad, cuyos valores esenciales compartimos, pueda contribuir a afirmar al mundo de lengua portuguesa.

CUMBRE AM脡RICA LATINA Y EL CARIBE - UNI脫N EUROPEA

41.- Saludamos con particular entusiasmo la iniciativa de celebrar una Cumbre entre Am茅rica Latina, el Caribe y la Uni贸n Europea que permitir谩 a todos nuestros pa铆ses impulsar el di谩logo pol铆tico ya existente, reforzar el dinamismo de los intercambios econ贸micos y reafirmar la dimensi贸n cultural y humana con una uni贸n hist贸rica, consolidando la relaci贸n especifica entre los dos Continentes que tendr谩 en cuenta la din谩mica, periodicidad y alcance de los di谩logos subregionales en curso.

Hecho en la Isla de Margarita, a los nueve d铆as del mes de noviembre de mil novecientos noventa y siete, en castellano y portugu茅s.


JEFES DE ESTADO Y DE GOBIERNO DE LOS PA脥SES IBEROAMERICANOS

Excelent铆simo Se帽or Carlos Sa煤l Menen
Presidente de la Rep煤blica Argentina

Excelent铆simo Se帽or Hugo Banzer
Presidente de la Rep煤blica de Bolivia

Excelent铆simo Se帽or Fernando Henrique Cardoso
Presidente de la Rep煤blica Federativa del Brasil

Excelent铆simo Se帽or Eduardo Frei Ruiz-Tagle
Presidente de la Rep煤blica de Chile

Excelent铆simo Se帽or Ernesto Samper Pisano
Presidente de la Rep煤blica de Colombia

Excelent铆simo Se帽or Jos茅 Mar铆a Figueres Olsen
Presidente de la Rep煤blica de Costa Rica

Excelent铆simo Se帽or Fidel Castro Ruz
Presidente de la Rep煤blica de Cuba

Excelent铆simo Se帽or Jos茅 Ayala Lasso
Ministro de Relaciones Exteriores de la Rep煤blica del Ecuador

Excelent铆simo Se帽or Armando Calder贸n Sol
Presidente de la Rep煤blica de El Salvador

Su Majestad el Rey Juan Carlos de Borb贸n
Jefe de Estado del Reino de Espa帽a

Excelent铆simo Se帽or Jos茅 Mar铆a Aznar L贸pez
Presidente de Gobierno del Reino de Espa帽a

Excelent铆simo Se帽or Alvaro Enrique Arz煤 Irigoyen
Presidente de la Rep煤blica de Guatemala

Excelent铆simo Se帽or Carlos Roberto Reina Idiaquez
Presidente de la Rep煤blica de Honduras Excelent铆simo

Se帽or Ernesto Zedillo Ponce de Le贸n
Presidente de los Estados Unidos M茅xicanos

Excelent铆simo Se帽or Arnoldo Alem谩n
Presidente de la Rep煤blica de Nicaragua

Excelent铆simo Se帽or Ernesto P茅rez Balladares
Presidente de la Rep煤blica de Panam谩

Excelent铆simo Se帽or Juan Carlos Wasmosy
Presidente de la Rep煤blica del Paraguay

Excelent铆simo Se帽or Alberto Fujimori
Presidente de la Rep煤blica del Per煤 Excelent铆simo

Se帽or Jorge Fernando Branco de Sampaio
Presidente de la Rep煤blica Portuguesa

Excelent铆simo Se帽or Antonio Guterres
Primer Ministro de la Rep煤blica Portuguesa

Excelent铆simo Se帽or Leonel Fern谩ndez Reyna
Presidente de la Rep煤blica Dominicana

Excelent铆simo Se帽or Julio Mar铆a Sanguinetti Coirolo
Presidente de la Rep煤blica Oriental del Uruguay

Excelent铆simo Se帽or Rafael Caldera
Presidente de la Rep煤blica de Venezuela

Regresar a Cumbres y Conferencias Iberoamericanas Regresar a P谩gina Principal de la OEI
Regresar a Sistemas de Informaci贸n de la OEI M谩s informaci贸n e-mail: weboei@oei.es